El fantasma del fraude electoral vuelve a sacudir el debate político en Colombia, y esta vez, el cuestionamiento viene directamente desde la Casa de Nariño. Faltando muy poco para las elecciones, el presidente Gustavo Petro ha lanzado una dura advertencia que pone bajo la lupa la credibilidad de la Registraduría y anticipa posibles movilizaciones en las calles.
Si pensabas que el tema del software de preconteo ya estaba resuelto, prepárate: el mandatario asegura que nos están mostrando «letras y números» vacíos, mientras la verdadera estructura técnica de los votos sigue oculta.
«Mostrar no es auditar»: El contundente reclamo a Hernán Penagos
Todo empezó con un mensaje directo del presidente en sus redes sociales. Pese a que el registrador nacional, Hernán Penagos, organizó una exhibición pública del cuestionado software de escrutinio (incluso entregándolo en custodia a la Procuraduría), a Petro esto le pareció insuficiente.
Con palabras tajantes, el jefe de Estado señaló: «Mostrar el software no es auditarlo». Para el presidente, que el Registrador proyecte el programa en una pantalla no garantiza la transparencia si no permite que los expertos informáticos de los distintos partidos políticos revisen a fondo el «código fuente».
¿Por qué es tan importante este código? Porque allí están las fórmulas y algoritmos que finalmente determinan cómo se cuentan los votos de los colombianos. Petro exige que la revisión sea hecha por mentes completamente independientes al Registrador y a las empresas privadas contratadas para operarlo.
Sombras del pasado y el llamado a las calles

Pero el debate no se quedó en un reclamo meramente técnico. Echando mano de la historia reciente, el mandatario recordó que las empresas que hoy operan el sistema han sido señaladas por presuntos casos de fraude en el pasado, tanto dentro como fuera de Colombia (haciendo eco de hechos que, según él, fueron probados en 2014).
La exigencia presidencial fue clara: entreguen las copias del software a las colectividades políticas con el tiempo suficiente para su respectivo análisis.
Y aquí es donde la tensión aumenta. Petro cerró su mensaje con una advertencia que ya genera ecos en todos los sectores políticos. Si la Registraduría se niega a permitir esta auditoría, el presidente lo interpretaría como un temor a la revisión independiente. ¿Su respuesta a ese escenario? Un llamado frontal a la ciudadanía para que se movilice masivamente para «cuidar el voto».
La alerta está encendida. Mientras la Registraduría defiende la transparencia de sus procesos, desde la Presidencia se anticipa una fuerte ola de manifestaciones ciudadanas si no se cumplen estas garantías. ¿Veremos marchas masivas a pocos días de abrirse las urnas? El panorama político se define a contrarreloj.
