¡Billetes en efectivo, amenazas de muerte y contratistas de por medio! La Fiscalía General de la Nación tiene en sus manos una declaración explosiva que pone contra las cuerdas a Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol. El constructor de su lujoso apartamento en Bogotá rompió el silencio y reveló una oscura trama de pagos millonarios que salpican a las más altas esferas del poder.
El escrutinio público no da tregua a Ricardo Roa. Lo que empezó como una simple remodelación de un exclusivo apartamento en la calle 92 de Bogotá, acaba de convertirse en un thriller judicial. Johny Giraldo, el constructor encargado de la obra, entregó un testimonio formal a las autoridades donde destapó una danza de miles de millones de pesos manejados, literalmente, en la clandestinidad.
¿$2.000 millones en efectivo y en cajas?
Según la escandalosa declaración de Giraldo, el costo total de la fastuosa remodelación ascendió a la astronómica cifra de $2.300 millones de pesos. Pero lo que tiene en alerta a las autoridades es la forma de pago: el constructor aseguró haber recibido cerca de $2.000 millones en puro efectivo y transportados en cajas de cartón.
¿Quién entregaba el dinero? Giraldo señaló al abogado Hernando Ballesteros, hombre de confianza de Roa. Pero el rastro del dinero es aún más oscuro. Según documentos revelados por El Reporte Coronell, Ballesteros habría recibido esos fondos de Franky Ramírez, ficha clave del fallecido empresario William Vélez, un megacontratista que tuvo negocios multimillonarios con Ecopetrol y que, además, fue el antiguo jefe de Ricardo Roa. ¡Todo queda en familia!
Amenazas de muerte y el «Líder» en la sombra
El constructor no solo destapó las millonarias cifras, sino que denunció graves amenazas de muerte contra él y su familia tras exigir pagos. En su testimonio, Giraldo apuntó directamente contra Roa y su pareja sentimental, Julián Caicedo Cano, a quien catalogó como el verdadero «líder» detrás de las decisiones de la polémica obra.
Petro sale al rescate y Roa no muestra facturas
Ante la bomba mediática, el presidente Gustavo Petro no tardó en salir a defender a su alfil en Ecopetrol. A través de su cuenta de X, el mandatario descalificó a Giraldo tildándolo de «persona oscura» y acusándolo de haber estafado a la familia de Piedad Córdoba en el pasado.
Por su parte, Ricardo Roa se ha declarado inocente. Negó rotundamente que el fallecido contratista William Vélez le hubiera financiado la obra y desmintió la exorbitante cifra de $2.300 millones. Sin embargo, ante los cuestionamientos de la prensa, el presidente de Ecopetrol sigue sin mostrar un solo recibo, factura o soporte bancario que demuestre de dónde salió el dinero y cómo pagó realmente la remodelación.
Mientras las pruebas documentales sigan sin aparecer, la sombra de la duda y las «cajas de cartón» seguirán acechando la cabeza de la empresa estatal más importante de Colombia.