lunes, marzo 2, 2026

La Candelaria, una historia de tradición y devoción

Debe leer

Cuando el sol apenas comienza a despuntar sobre la Serranía del Perijá,  en Becerril el aire ya huele a incienso y a esperanza. No es un día cualquiera; es 2 de febrero. Mientras el país se debate en sus afanes diarios, aquí el tiempo se detiene para mirar a los ojos a  la Virgen en su advocación de la Candelaria. 

La devoción a la Virgen de la Candelaria no es solo un acto religioso; es el cordón umbilical que une la historia de Becerril con lo divino.

Un rastro de luz que cruzó el mar

La historia nos cuenta que esta advocación nació en las Islas Canarias, donde la imagen original de la Virgen de la Candelaria que lleva una vela en una de sus manos,  fue encontrada por dos pastores, convirtiéndose en la patrona de esta región.  Al Cesar llegó con los conquistadores, pero se quedó prendida en el corazón del pueblo, especialmente en Becerril, aunque también en Los Venados, zona rural de Valledupar, se convirtió en la patrona de sus gentes.

Becerril: El epicentro de la fe

En las calles becerrileras, las anécdotas de milagros se vuelven a contar en las esquinas cada 2 de febrero. Cada vivienda tiene un recuerdo de los milagros de La Candelaria. Algunos lugareños cuentan que hace años, durante una sequía inclemente que agrietaba la tierra y mataba el ganado, sacaron a la Virgen en procesión. Dice la leyenda local que antes de que la imagen regresara al templo, un aguacero bendito lavó el polvo del pueblo. «Ella no nos deja solos», repiten los fieles mientras cumplen mandas algunos caminando descalzos tras el anda.

Un fervor que recorre el Caribe: De Riohacha a Los Venados

La Candelaria no tiene fronteras. Mientras en Becerril suenan las campanas, en otros rincones la fe se viste de otros colores. En Riohacha la cita es con  la Virgen de los Remedios conocida cariñosamente  como “La Mello” allá  es la reina absoluta. El 2 de febrero, Riohacha se convierte en el epicentro político y espiritual de la región. Los riohacheros conmemoran el famoso «milagro de la inundación», donde la Virgen detuvo las olas del mar que amenazaban con destruir la ciudad.

Mientras tanto en el corregimiento de Los Venados, la Candelaria  se convierte en la protectora de las cosechas. Aquí la celebración es más íntima, más de pueblo adentro. Alboradas musicales desde la madrugada, misas de acción de gracias por los cultivos y las famosas carreras de caballos que cierran la tarde después de los actos religiosos.

Retratos de una fe nacional

Devotos celebran el Día de la Candelaria en Riohacha
En Cartagena los feligreses suben al cerro de la Popa para exaltar a su santa patrona la Virgen de la Candelaria. FOTO Tomada de internet

Pero la devoción no termina en el Cesar. Colombia entera se rinde a sus pies. Es la patrona de la ciudad de Medellín, donde la imagen de la Virgen de la Candelaria es parte esencial del escudo de la ciudad;  pero también es la patrona del municipio de Magangué donde es la reina del río y la ciudad; en Cartagena, miles de personas suben al cerro de la Popa a cumplirle promesas a la Candelaria, estos  son entre otras, algunas de las ciudades donde se venera con devoción a esta advocación mariana. 

El significado de la vela

Hoy, cada vela encendida en cada rincón del país donde se venera a la Candelaria, representa una petición o una agradecimiento para cada familia colombiana: un hijo que se fue y no ha regresado, una enfermedad, o simplemente el agradecimiento por el pan en la mesa o por el empleo, este es el sentir de un pueblo que, a pesar de los horrores de la violencia, se aferra a la luz de una candela para no perder el camino porque la fe es el único equipaje que no pesa. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Mas Noticas

Últimas noticias