El presidente electo Abelardo De la Espriella abrió una nueva agenda con el Banco Mundial durante una reunión celebrada en Barranquilla. El encuentro se concentró en infraestructura, estabilidad fiscal, salud, energía y desarrollo regional.
En la reunión participaron Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, y Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda designado. “Colombia vuelve a hablar de frente con el Banco Mundial”, afirmó De la Espriella después del encuentro. Además, aseguró que su gobierno buscará convertir la cooperación internacional en inversión, crecimiento y oportunidades.
El presidente electo también habló de “restablecer el diálogo directo” con el organismo. Sin embargo, esta expresión no significa que Colombia hubiera roto sus relaciones institucionales con el Banco Mundial.
La relación con el Banco Mundial no estaba rota

Durante el Gobierno de Gustavo Petro, Colombia mantuvo activa su cooperación con el organismo multilateral. En febrero de 2024, el Banco Mundial aprobó el Marco de Alianza con Colombia para el periodo 2024-2027.
Esta estrategia fue diseñada de acuerdo con varios objetivos del Plan Nacional de Desarrollo. Sus prioridades incluyen inclusión social, transformación económica, sostenibilidad ambiental y fortalecimiento institucional.
Además, en febrero de 2025, el Banco Mundial aprobó un financiamiento para Colombia orientado a políticas fiscales, inclusión social y acción climática. Esa decisión confirmó que el vínculo financiero y técnico seguía vigente durante la administración Petro.
Por tanto, el término “restablecer” parece tener un sentido político. El Gobierno entrante estaría inaugurando su propio canal de interlocución y presentando sus prioridades. No existen elementos públicos que permitan hablar de una ruptura previa entre Colombia y el Banco Mundial.
Infraestructura para el Caribe y el río Magdalena
Durante la reunión, las partes analizaron la recuperación de la navegabilidad del río Magdalena. También revisaron la posibilidad de desarrollar una conexión férrea en la región Caribe, desde La Guajira hasta Córdoba.
Ambos proyectos podrían mejorar el transporte de pasajeros y mercancías. Asimismo, permitirían integrar zonas productivas con puertos, centros de consumo y corredores de comercio exterior. No obstante, el encuentro representa apenas una fase inicial. Hasta ahora, el presidente electo no anunció créditos aprobados, montos de financiación ni fechas para ejecutar las iniciativas.
Los proyectos deberán superar estudios técnicos, ambientales, fiscales y financieros. También necesitarán fuentes de recursos y una distribución clara de responsabilidades entre la Nación, los departamentos y el sector privado. De la Espriella afirmó que su gobierno trabajará para convertir estas propuestas en obras concretas. En ese sentido, buscará apoyo técnico y financiero de organismos multilaterales.
¿Qué representa el Banco Mundial para Colombia?
El Banco Mundial no funciona como un aliado político tradicional. En cambio, actúa como un socio financiero, técnico y estratégico para los países que desarrollan programas públicos. El organismo puede financiar proyectos de infraestructura, salud, educación, agricultura, administración pública y gestión ambiental. También ofrece asesoría técnica, análisis económico y acompañamiento para mejorar la capacidad institucional.
Además, el Grupo Banco Mundial cuenta con instrumentos para atraer capital privado y reducir algunos riesgos de inversión. Sus garantías pueden facilitar el acceso a financiación y mejorar las condiciones económicas de determinados proyectos.
Sin embargo, sus créditos no representan dinero gratuito. Colombia debe devolver los préstamos y cumplir las condiciones acordadas. Por esa razón, cada operación debe evaluarse frente al nivel de endeudamiento, el costo financiero y los beneficios esperados.
Una buena relación con el Banco Mundial también envía señales de confianza a otros inversionistas. No obstante, el respaldo del organismo no reemplaza la disciplina fiscal, la seguridad jurídica ni la capacidad del Estado para ejecutar las obras.
Una funcionaria con amplio manejo regional
Susana Cordeiro Guerra dirige la relación del Banco Mundial con 31 países de América Latina y el Caribe. Además, supervisa una cartera regional de operaciones cercana a 41.500 millones de dólares, según la información institucional.
El comunicado del presidente electo sostiene que Colombia posee el segundo portafolio más importante del organismo en América Latina y el cuarto en el mundo. Sin embargo, el documento no explica el indicador utilizado para establecer esa posición. Tampoco precisa si la clasificación corresponde al valor de los créditos, al número de proyectos o a otra medición.
Por ello, la afirmación debe atribuirse directamente al Gobierno entrante mientras el Banco Mundial publica información que permita verificar el escalafón.
La reunión marca, en todo caso, el comienzo de una agenda económica internacional del próximo Gobierno. Su resultado dependerá de que los proyectos anunciados cuenten con estudios, financiación y capacidad real de ejecución.


