El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reconoció este lunes la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y defendió que las decisiones electorales corresponden exclusivamente a los ciudadanos de cada país, después de haber respaldado públicamente al derrotado candidato Flávio Bolsonaro durante la campaña brasileña. “Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡Decide la gente!”, manifestó De la Espriella luego de conocerse el resultado de la segunda vuelta celebrada este domingo 25 de octubre.
El pronunciamiento adquiere especial relevancia porque el mandatario colombiano recibió críticas durante las últimas semanas por su participación pública a favor de Bolsonaro mientras Brasil se encontraba en pleno proceso electoral.
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Abelardo había respaldado a Bolsonaro
La cercanía política entre De la Espriella y Flávio Bolsonaro quedó públicamente expuesta después de la primera vuelta presidencial brasileña. El 4 de octubre, Bolsonaro consiguió el 47,03 % de los votos, mientras Lula obtuvo el 45,16 %, lo que llevó a ambos candidatos a una segunda vuelta. Tres días después, el presidente colombiano sostuvo una conversación virtual con Bolsonaro que fue difundida a través de plataformas vinculadas a la campaña del candidato brasileño.
Durante el diálogo hablaron sobre narcotráfico, seguridad, extradiciones y crimen organizado, pero De la Espriella también expresó directamente su respaldo al aspirante. “Te voy a acompañar de corazón”, llegó a manifestarle. El mandatario colombiano igualmente había expresado en sus redes sociales su simpatía por Bolsonaro y planteado que el cambio político en América Latina pasaba por derrotar electoralmente a la izquierda.
Esos pronunciamientos provocaron cuestionamientos sobre la conveniencia de que un jefe de Estado participara abiertamente en la campaña presidencial de otro país; no obstante, hasta ahora no se conoce un pronunciamiento oficial del Gobierno brasileño o del Tribunal Superior Electoral acusando formalmente a De la Espriella de injerencia en las elecciones.
“Decide la gente”
Con Lula reelegido, De la Espriella utilizó este lunes los antecedentes electorales de Colombia y Brasil para responder implícitamente a esas críticas. “En la campaña presidencial colombiana, el presidente Lula apoyó abiertamente a Iván Cepeda y gané yo. En la campaña brasileña, apoyé a Bolsonaro y ganó Lula”, manifestó.
Luego planteó su conclusión: “Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡DECIDE LA GENTE! Y cuando el pueblo se pronuncia en las urnas, su voluntad se respeta porque es sagrada. ¡En eso consiste la democracia!”. Durante la campaña presidencial colombiana, Cepeda sostuvo encuentros con varios mandatarios progresistas de la región. Uno de ellos fue Lula, quien recibió al entonces candidato colombiano en el Palacio del Planalto, en Brasilia, en marzo de 2026.
Lula derrotó a Bolsonaro
El Tribunal Superior Electoral de Brasil informó que Lula obtuvo 64.256.232 votos, equivalentes al 51,79 % de los sufragios válidos. Flávio Bolsonaro alcanzó 59.826.041 votos, correspondientes al 48,21 %. El resultado significó una remontada de Lula frente a la primera vuelta y aseguró al dirigente del Partido de los Trabajadores un cuarto mandato presidencial.
La posición adoptada por De la Espriella también marca una diferencia frente a la reacción del candidato que respaldó durante la campaña. Mientras Bolsonaro anunció que buscará controvertir judicialmente el resultado, el mandatario colombiano aseguró que la decisión expresada en las urnas debe ser respetada.
De la confrontación electoral a la diplomacia
La segunda parte del mensaje de De la Espriella apunta ahora hacia la reconstrucción de la relación política entre Bogotá y Brasilia. “El presidente Lula y yo tenemos grandes y profundas diferencias políticas e ideológicas, pero coincidimos en algo fundamental: Brasil y Colombia se necesitan mutuamente”, señaló. El presidente colombiano sostuvo que ninguna diferencia ideológica debe colocarse por encima de los intereses de ambos países.
“Colombia y Brasil son países hermanos, con enormes desafíos y oportunidades compartidas”, agregó. De la Espriella mencionó además varios asuntos que podrían integrar una agenda bilateral: la lucha contra el narcoterrorismo y la minería ilegal, la protección de la Amazonía y el bienestar de las poblaciones de ambas naciones. El mensaje recuerda, en sentido inverso, la posición que Lula adoptó después de las elecciones colombianas.
A pesar de sus diferencias políticas con De la Espriella y de su cercanía con sectores de la izquierda colombiana, el mandatario brasileño reconoció entonces el resultado electoral y defendió que la amistad entre Colombia y Brasil debía mantenerse por encima de las diferencias ideológicas. Cuatro meses después, con los papeles invertidos, De la Espriella plantea prácticamente el mismo principio: las afinidades políticas pueden cambiar, pero la relación entre dos países vecinos debe continuar.
La campaña terminó. Ahora, Lula y De la Espriella tendrán que entenderse como presidentes de dos naciones que comparten frontera, Amazonía, problemas de seguridad y una extensa agenda económica y diplomática.

