La Oficina Departamental de Gestión del Riesgo informó que el Cesar fortalece las acciones ante el fenómeno de El Niño, con medidas orientadas a prevenir incendios forestales, reducir el desperdicio de agua y preparar a los municipios frente a posibles periodos de sequía. La funcionaria Petra Romero aseguró que la respuesta no depende únicamente de las instituciones, sino también del compromiso de cada familia.
Durante una entrevista, Romero explicó que la Gobernación del Cesar trabaja en un plan departamental para enfrentar los efectos asociados con las altas temperaturas, la disminución de las lluvias y el posible desabastecimiento de agua.
La funcionaria señaló que la estrategia reúne a las administraciones municipales, los organismos de socorro, las empresas prestadoras de servicios públicos y otras entidades que integran el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo.
Acciones ante el fenómeno de El Niño comienzan en casa
Petra Romero sostuvo que los ciudadanos pueden contribuir desde sus hogares mediante el ahorro de agua y energía. También recomendó evitar prácticas que puedan generar incendios, especialmente durante los meses más secos.
Uno de los principales llamados estuvo dirigido a las comunidades rurales, donde persisten las quemas utilizadas tradicionalmente para limpiar terrenos o preparar áreas de cultivo.
Aunque algunas personas consideran que estas quemas pueden mantenerse bajo control, las condiciones climáticas, el viento y la vegetación seca pueden provocar que el fuego se extienda rápidamente hacia otras zonas.
La funcionaria indicó que estas emergencias no solo representan un riesgo para los bosques y los animales. También amenazan viviendas, cultivos, redes eléctricas y la integridad de las comunidades cercanas.
“El compromiso debe iniciar desde los hogares, ahorrando agua, energía y evitando las quemas indiscriminadas”, manifestó durante su intervención.

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Cesar prepara un plan departamental de prevención
La representante de Gestión del Riesgo explicó que el Gobierno departamental comenzó a trabajar en una estrategia preventiva antes de que aumentaran los efectos asociados con el fenómeno climático.
El plan incluye las acciones previstas por cada municipio y la coordinación con entidades como Corpocesar, organismos de emergencia y empresas responsables de la prestación de servicios públicos.
Cada alcaldía deberá identificar sus principales amenazas, revisar la disponibilidad de agua y preparar los recursos necesarios para atender incendios, sequías u otras emergencias.
La funcionaria señaló que la planificación resulta fundamental porque el fenómeno puede afectar de manera diferente a cada territorio. Algunos municipios podrían enfrentar dificultades en el abastecimiento de agua, mientras otros presentarían mayor riesgo de incendios forestales.
También destacó que los gobiernos locales deben mantener activos sus consejos municipales de gestión del riesgo y actualizar sus planes de contingencia.
Gobernación apoyó atención de incendio en un Tarullal
Durante la entrevista, Petra Romero se refirió a un incendio que permaneció activo durante varios días en una zona cubierta por taruya y otra vegetación.
Según explicó, la Alcaldía de Valledupar, el Cuerpo de Bomberos y la Gobernación del Cesar adelantaron un trabajo conjunto para controlar la emergencia.
El Gobierno departamental apoyó la operación con un carrotanque, utilizado para abastecer de agua la piscina destinada a las labores de los bomberos.
La funcionaria resaltó que la articulación entre las entidades permitió mantener la atención en el sector. Sin embargo, advirtió que apagar este tipo de incendios requiere recursos humanos, maquinaria, combustible y una inversión económica considerable.

Piden investigar posibles incendios provocados
La Oficina Departamental de Gestión del Riesgo solicitó la intervención de la Fiscalía y del Cuerpo Técnico de Investigación para establecer si hubo responsabilidad de alguna persona en el inicio del incendio.
La funcionaria consideró importante recopilar testimonios de habitantes del sector y verificar si alguien observó actividades sospechosas antes de que comenzaran las llamas.
Romero señaló que provocar un incendio genera graves daños ambientales y obliga a las administraciones públicas a utilizar recursos que podrían destinarse a otras necesidades de las comunidades.
Además, recordó que los costos de estas emergencias terminan siendo asumidos por la ciudadanía mediante los recursos públicos empleados para movilizar organismos de socorro, vehículos y equipos.
El llamado es evitar las quemas
La Gobernación pidió a campesinos, propietarios de fincas y habitantes de sectores rurales abstenerse de realizar quemas durante los periodos de altas temperaturas.
Una chispa, una fogata mal apagada o la quema de residuos pueden convertirse en un incendio de grandes proporciones cuando existe vegetación seca y fuertes corrientes de viento.
La recomendación también se extiende a quienes arrojan colillas de cigarrillos, vidrios u otros residuos en carreteras, lotes y zonas verdes.
Las autoridades insistieron en que cualquier columna de humo o señal de incendio debe reportarse inmediatamente a los organismos de emergencia.

Prevención requiere compromiso ciudadano
Petra Romero concluyó que las entidades públicas no pueden enfrentar solas los efectos de la sequía y los incendios forestales.
La prevención requiere que las familias reduzcan el consumo innecesario de agua, protejan las fuentes hídricas y eviten actividades que puedan generar fuego.
También pidió denunciar a quienes provoquen incendios o realicen quemas sin adoptar medidas de seguridad.
La Oficina Departamental de Gestión del Riesgo mantendrá la coordinación con los municipios y organismos de socorro para atender las emergencias que puedan presentarse en el Cesar.


