Mientras los aplausos se concentraban en José Juan Camilo Guerra Mendoza, ‘El Morocho’, nuevo Rey Vallenato Profesional 2026, otros dos nombres también quedaron grabados en la final del Festival de la Leyenda Vallenata: Edgardo Bolaño y Camilo Molina, los acordeoneros que estuvieron cerca de cambiar la historia de la noche.
La corona fue para ‘El Morocho’, pero el camino hasta ese título no fue sencillo. En la categoría profesional, el jurado no solo tuvo que elegir a un ganador, sino valorar una final exigente, donde los detalles musicales marcaron la diferencia entre el primer, segundo y tercer lugar.
Edgardo Bolaño ocupó el segundo puesto y se convirtió en el virrey vallenato de esta edición. Su llegada al podio confirmó que fue uno de los competidores más fuertes de la final, con una presentación que lo mantuvo cerca de la corona y que obligó al jurado a mirar con atención cada ejecución.
En una competencia de este nivel
quedar segundo no significa quedarse atrás. Significa haber estado en la pelea directa por el título, demostrar dominio del acordeón y sostener una propuesta musical capaz de competir frente al nuevo Rey Vallenato.
El tercer lugar fue para Camilo Molina, acordeonero del cantante Gusi, otro de los protagonistas de la noche. Su presencia en el podio ratificó el buen momento de los músicos que combinan experiencia de tarima con conocimiento del vallenato tradicional.
Molina llegó a la final con recorrido y reconocimiento dentro del género. Su tercer puesto demuestra que la categoría profesional tuvo una disputa fuerte, donde no bastaba con tocar bien: había que convencer con técnica, seguridad y dominio de los aires vallenatos.
La participación de Bolaño y Molina le dio mayor peso al triunfo de ‘El Morocho’. El nuevo Rey Vallenato no ganó en una final cómoda, sino frente a dos acordeoneros que pusieron en aprietos la corona y elevaron el nivel de la competencia.
Ese podio también deja una lectura importante para el Festival: el acordeón profesional vive un momento de renovación. Los nombres que llegaron a la final muestran que hay una nueva generación preparada, con talento, disciplina y capacidad para defender la tradición vallenata en escenarios de alta exigencia.
Por eso, aunque la historia principal fue la coronación de José Juan Camilo Guerra Mendoza, el segundo y tercer lugar también merecen ser contados. Edgardo Bolaño y Camilo Molina no fueron simples acompañantes del triunfo: fueron los rivales que hicieron más grande la victoria de ‘El Morocho’.
Al final, la corona quedó en manos de ‘El Morocho’, pero la final dejó claro que el vallenato profesional tiene varios nombres para seguir de cerca. Bolaño y Molina demostraron que estuvieron cerca, que tenían argumentos musicales y que su paso por el Festival también los deja como protagonistas de esta edición.

