El representante cesarense Alfredo ‘Ape’ Cuello pasó en pocas semanas de cuestionar públicamente varios componentes del Presupuesto General de la Nación para 2027 a intervenir ante otros congresistas para que dos artículos sensibles para el Gobierno de Abelardo de la Espriella fueran aprobados. La Silla Vacía atribuye ese viraje al temor de Cuello de abrir una confrontación temprana con el presidente, una interpretación que el congresista niega.
El trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027 dejó al representante cesarense Alfredo ‘Ape’ Cuello en el centro de una controversia política por el papel que desempeñó durante el primer debate del proyecto económico más importante del Gobierno de Abelardo de la Espriella. Una investigación publicada este miércoles 30 de septiembre por La Silla Vacía sostiene que Cuello intervino ante varios congresistas de la coalición para evitar que fueran eliminados dos artículos considerados importantes por el Ejecutivo. El medio atribuye la actuación del dirigente conservador al temor de quedar enfrentado con un presidente que durante la campaña electoral había lanzado fuertes cuestionamientos en su contra.
Cuello reconoce que hizo gestiones para que el proyecto avanzara, pero rechaza que hubiera actuado bajo presión o intimidación.
La reunión en medio del debate
Según La Silla Vacía, el episodio ocurrió durante la tarde del 23 de septiembre, mientras las comisiones económicas conjuntas del Congreso discutían el presupuesto de $634,9 billones presentado por el Gobierno para 2027. En ese momento, existía resistencia alrededor de los artículos 80 y 83 del proyecto. El primero establece mecanismos para que excedentes de liquidez mantenidos por entidades públicas en fondos y fiducias regresen al Tesoro Nacional, mientras el segundo contempla operaciones relacionadas con la redención anticipada de títulos de deuda pública.
La Silla asegura, con base en cuatro fuentes que participaron o conocieron directamente las conversaciones, que Cuello se reunió en su oficina con más de diez congresistas y les pidió respaldar los dos artículos. El medio atribuye al representante expresiones como «Háganlo por mí», en medio de la preocupación porque desde el Gobierno pudieran responsabilizarlo del eventual hundimiento de esas disposiciones. Las afirmaciones provienen de fuentes reservadas consultadas por La Silla y no constituyen, por sí mismas, prueba de que Cuello actuara por miedo al presidente.
Ape confirma las gestiones, pero niega intimidación
Consultado por La Silla Vacía, Cuello confirmó que habló con integrantes de la Comisión Tercera y que personalmente les pidió facilitar la aprobación del proyecto. El representante explicó que consideraba necesario permitirle un margen inicial al nuevo Gobierno y sostuvo que el presupuesto debía avanzar. Sobre la tesis de que habría actuado por temor a una reacción del presidente, Cuello respondió que «no hubo intimidación» y recordó que mantiene una relación personal y política cercana con el ministro del Interior, Rodrigo Lara.
La investigación también señala que, antes de las conversaciones con los congresistas, Cuello recibió una llamada de Lara. Según La Silla, el ministro le comunicó que dentro del Ejecutivo existía la percepción de que el representante cesarense estaba detrás del posible hundimiento de los dos artículos. Cuello reconoce que habló con el ministro, aunque rechaza que la llamada tuviera carácter intimidatorio.
Semanas antes estaba cuestionando el presupuesto
El episodio llama particularmente la atención porque pocas semanas antes Cuello había expresado públicamente reparos importantes frente a la propuesta económica del Gobierno. El 2 de septiembre, durante las primeras discusiones del presupuesto, cuestionó la reducción de recursos destinados a inversión y calificó como desproporcionada la distribución de algunos recortes. También reclamó mayor atención a sectores afectados por la crisis climática y a organismos independientes del Estado.
Dos días después, Cuello se sumó a congresistas que reclamaron la presencia de los ministros durante las sesiones de las comisiones económicas para que respondieran directamente por los recursos solicitados para sus respectivos sectores. El 8 de septiembre volvió a marcar distancia frente al proyecto. En declaraciones conocidas públicamente advirtió que el presupuesto de $634,9 billones no estaría financiado mediante una nueva reforma tributaria, sino mediante un aumento considerable del endeudamiento público.
Cuello señaló entonces que las operaciones de crédito contempladas superaban los $230 billones y planteó interrogantes sobre el impacto que ese nivel de deuda tendría sobre las finanzas nacionales. Menos de tres semanas después terminó promoviendo entre otros congresistas la aprobación del proyecto. Ese cambio de comportamiento está documentado. Lo que continúa siendo objeto de interpretación política son las razones que llevaron al representante a modificar su posición frente al Ejecutivo.
Una relación marcada por ataques durante la campaña
La tesis planteada por La Silla también tiene como contexto la fuerte confrontación que mantuvieron De la Espriella y Cuello durante la campaña presidencial. En abril de 2026, cuando todavía era candidato, De la Espriella rechazó públicamente cualquier acercamiento con el representante cesarense y cuestionó su relación política con el gobierno de Gustavo Petro. Cuello respondió, entonces, que no respaldaría al candidato que calificaba como representante de la «derecha radical» y cuestionó su discurso político.
Durante otro acto político en Valledupar, De la Espriella volvió a lanzar señalamientos contra Cuello. Ese antecedente es utilizado ahora por La Silla Vacía para sustentar su interpretación de que el congresista buscó evitar una confrontación con el presidente durante las primeras semanas de Gobierno; sin embargo, Cuello sostiene que su intervención en el trámite presupuestal respondió a una decisión política: permitir que un Ejecutivo recién posesionado tuviera un margen para comenzar su gestión.
Un congresista clave para el presupuesto
La posición de Cuello tiene especial peso porque actualmente integra la Comisión Tercera Constitucional Permanente de la Cámara de Representantes, una de las corporaciones encargadas de estudiar presupuesto, impuestos, crédito público y asuntos fiscales. La Cámara de Representantes registra oficialmente a Cuello como congresista por el Cesar, perteneciente al Partido Conservador, para el periodo constitucional 2026-2030 y miembro de la Comisión Tercera.
Su influencia también proviene de una extensa trayectoria en el Legislativo. La Silla Vacía señala que completa cinco periodos en la Cámara y lo ubica entre los dirigentes con mayor experiencia en negociaciones políticas y presupuestales dentro del Congreso; por esa razón, su participación en las conversaciones del 23 de septiembre resulta particularmente relevante: no se trataba únicamente de un voto individual, sino de la gestión de un congresista con capacidad para intervenir en una de las comisiones decisivas del trámite fiscal.
El Cesar, pendiente de cuánto recibirá
Mientras en Bogotá se discute el comportamiento político de Cuello, en el Cesar existe otra pregunta de fondo: cuánto del presupuesto nacional de 2027 se traducirá efectivamente en inversiones para el departamento. Antes de la votación, sectores regionales habían advertido que el debate presupuestal debía servir para convertir las necesidades del Cesar en proyectos concretos y apropiaciones verificables, y no únicamente en anuncios del Gobierno Nacional.
Hasta ahora no existe evidencia pública que permita afirmar que la intervención de Cuello a favor de los artículos cuestionados haya estado vinculada a compromisos presupuestales particulares para el Cesar; por ello, más allá de la controversia sobre si existió temor, cálculo político o simplemente voluntad de permitirle gobernabilidad a la nueva administración, el debate deja abierta una cuestión de especial interés regional: qué recursos concretos logró asegurar la bancada cesarense para el departamento dentro de un presupuesto nacional que supera los $634 billones.

