El tablero de la seguridad nacional amanece con un avance verdaderamente significativo. En primer lugar, las autoridades materializaron una operación de inteligencia de altísima precisión. Por lo tanto, lograron la captura de alias Chalá. Este criminal es el presunto máximo responsable del homicidio del periodista Mateo Pérez Rueda. En consecuencia, este operativo representa un golpe estructural contra las disidencias que aterrorizan el norte del departamento antioqueño.
El fin de la fuga en Tolima
La detención de Jhon Edison Chala Torrejano evidencia la tremenda opulencia de las rentas ilícitas. Además, este sujeto es conocido en el oscuro mundo criminal como alias Víctor Chalá. El cabecilla de la Estructura 36 de las disidencias fue interceptado rápidamente. Por consiguiente, su captura se dio sobre las once de la noche en el peaje del municipio tolimense de Flandes.
El exitoso operativo puso fin a su intento de escapar hacia el departamento caqueteño. Así mismo, la Dijín y el Grupo de Operaciones Especiales lideraron esta inmensa misión. Lo que más asombro generó fue la forma en que se movilizaba el peligroso criminal. De igual manera, viajaba tranquilamente en una suntuosa camioneta valuada en más de trescientos millones de pesos. También, transportaba consigo treinta y tres millones en dinero en efectivo. Cayó junto a cinco integrantes de su esquema de seguridad personal portando armamento pesado.
Justicia para la libertad de prensa
Alias Chalá es señalado de ser el determinador de la desaparición del comunicador Mateo Pérez. Por otro lado, las autoridades lo acusan del posterior asesinato perpetrado en el municipio de Briceño. Este trágico crimen había encendido todas las alarmas de las organizaciones internacionales. Finalmente, el individuo posee un oscuro prontuario y una trayectoria criminal de casi una década. En conclusión, deberá responder ante la justicia por los altísimos delitos de terrorismo y extorsión.


