El colector pluvial de Valledupar alcanzó una ejecución del 92 % y tendría como nueva meta de terminación noviembre de 2026. Así lo anunció el gerente de Aguas del Cesar, Leonardo Zuleta, durante el debate de control político realizado este jueves en la Asamblea Departamental.
Sin embargo, la sesión también dejó cuestionamientos por el lento avance, la falta de información actualizada en el Secop y las afectaciones sufridas por los habitantes de la calle 7B. El contrato, concebido inicialmente para ejecutarse en 24 meses, ya completa cerca de cuatro años desde su adjudicación.
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Aguas del Cesar fija noviembre como nueva meta

Leonardo Zuleta asumió la responsabilidad institucional por la ejecución del proyecto y ofreció disculpas a los habitantes afectados. Además, reconoció que la construcción ha provocado molestias prolongadas en uno de los sectores intervenidos. “Le pido a la comunidad mil disculpas por todos los inconvenientes que se han presentado a lo largo del desarrollo de las obras”, manifestó el gerente de Aguas del Cesar.
Según Zuleta, el colector pluvial de Valledupar presenta un avance físico del 92 %. Asimismo, aseguró que cerca del 75 % de la estructura principal ya funciona y ha mejorado la evacuación de las aguas lluvias en los sectores conectados. Por tanto, queda pendiente el 8 % del proyecto. Ese porcentaje corresponde, principalmente, al tramo en el que una tubería de gas de alta presión interfiere con la construcción del colector.
El gerente explicó que esperan resolver esa dificultad para reiniciar los trabajos entre finales de agosto y comienzos de septiembre. Después de superar la interferencia, contratista e interventoría deberán concentrarse en completar el tramo entre la avenida Simón Bolívar y el río Guatapurí.
“El compromiso de Aguas del Cesar es terminarlo en noviembre”, afirmó Zuleta. No obstante, aclaró que el cronograma dependerá de las lluvias y de cualquier dificultad técnica que pueda surgir durante la etapa final.
De esta manera, noviembre quedó establecido como una meta institucional y no como una fecha definitiva de entrega. El convenio relacionado con los recursos tiene vigencia hasta octubre, aunque Aguas del Cesar espera mantener los trabajos hasta completar la obra.
Avance de solo dos puntos porcentuales

El diputado Jesús Suárez Moscote, citante del debate, cuestionó que el proyecto hubiera pasado de aproximadamente 90 % a 92 % entre los primeros meses del año y finales de julio. Aunque una parte de las obras permaneció suspendida, Suárez consideró insuficiente el avance de dos puntos porcentuales. Por eso, pidió revisar las actuaciones del contratista, la interventoría y la supervisión ejercida por Aguas del Cesar.
“Me queda un sinsabor. Hay muchos inconvenientes, muchos aplazamientos y veo poca empatía con las comunidades”, señaló el diputado después del debate. Suárez recordó que el contrato tenía un plazo inicial de 24 meses. Sin embargo, la ejecución ya se acerca a los cuatro años sin que la ciudad pueda recibir completamente el sistema.
El proyecto supera los $50.607 millones, mientras que la interventoría representa más de $3.000 millones, según las cifras expuestas durante la sesión. Para el diputado, esa inversión exige resultados, controles técnicos y una respuesta más rápida frente a los retrasos.
También llamó la atención sobre la experiencia de los integrantes del Consorcio Colector Guatapurí y de la interventoría. En consecuencia, preguntó por qué no se aplicaron oportunamente medidas contractuales frente a los incumplimientos del cronograma.
Suárez expresó que el próximo debate no debería convocarse para conocer una nueva prórroga. Por el contrario, espera que la Asamblea pueda evaluar la culminación del colector pluvial de Valledupar y verificar la calidad de los trabajos.
Cuestionan falta de información en el Secop
Otro de los puntos centrales del debate fue la información contractual disponible para los ciudadanos. Suárez aseguró que el proceso solo presenta actualizaciones públicas hasta febrero, pese a las decisiones adoptadas durante los últimos meses.
Según el diputado, en la plataforma no aparecen de manera completa las suspensiones, los informes recientes de interventoría, las evaluaciones de supervisión ni el otrosí que habría ampliado hasta el 27 de octubre la vigencia relacionada con el uso de los recursos.
“La ciudadanía no sabía del otrosí, no sabía de la suspensión ni conocía los inconvenientes”, afirmó Suárez. El diputado también cuestionó que Aguas del Cesar respondiera el cuestionario del debate a las 7:32 de la noche del día anterior. Además, sostuvo que el oficio entregado tenía fecha del 18 de julio de 2024, situación que calificó como una falta de formalidad frente al control político.
Por esta razón, solicitó que la empresa publique las actas de reinicio, los informes técnicos, las autorizaciones de pago, los reportes de interventoría y las modificaciones contractuales.
Suárez recordó que Aguas del Cesar administra recursos públicos. Por consiguiente, debe garantizar los principios de transparencia y publicidad durante toda la ejecución del colector pluvial de Valledupar.
Vecinos reportan daños y problemas de movilidad

Los habitantes de la calle 7B también participaron en el debate. Sus testimonios describieron problemas de movilidad, acumulación de agua, pérdida de árboles, daños en redes domiciliarias y dificultades para entrar o salir de las viviendas. Suárez aseguró que existen más de 50 quejas relacionadas con el desarrollo de la obra. Algunas familias, incluso, habrían tenido que abandonar temporalmente sus casas y pagar arriendo desde diciembre de 2025.
El diputado mencionó tres inundaciones durante el último año. Además, señaló que las afectaciones resultan especialmente graves porque una parte importante de los residentes son adultos mayores o personas con dificultades de movilidad.
Silvio Cuello, habitante del barrio Pontevedra, aseguró que la comunidad nunca se ha opuesto al proyecto. Por el contrario, reconoce que el sistema puede beneficiar a Valledupar. Sin embargo, considera que faltó planificación para proteger las viviendas y reducir las molestias.
Cuello relató que las corrientes de agua provocadas durante las lluvias derribaron más de siete árboles de diferentes especies. También denunció daños en acometidas y medidores, grietas en algunas viviendas y problemas para guardar los vehículos.
Los residentes pidieron que el contratista revise las afectaciones estructurales, reponga los árboles perdidos y responda por los elementos dañados. Asimismo, solicitaron condiciones seguras mientras concluye la intervención.
Para la comunidad, no basta con terminar el colector pluvial de Valledupar. También resulta necesario recuperar el entorno y atender las reclamaciones que permanecen sin respuesta.
Suárez simuló pescar en el agua estancada
Antes del debate, Jesús Suárez Moscote realizó una acción simbólica en la calle 7B para llamar la atención sobre las acumulaciones de agua provocadas en el sector intervenido. El diputado apareció simulando una jornada de pesca en medio de uno de los grandes charcos formados sobre la vía.
“Ante la impotencia de un proceso de más de $50.000 millones, que inició en septiembre de 2022, decidí ir a pescar, a ver qué podía conseguir: un bocachico, una tilapia, una mayupa, un coroncoro o probablemente una aguja, que es un pez que ya uno no ve en los ríos”, explicó Suárez.
El diputado contó que una habitante del barrio se sumó al tono irónico de la escena y le respondió: “Probablemente sacamos una babilla”. Sin embargo, aclaró que la grabación buscaba visibilizar los estancamientos, las inundaciones y las dificultades que afronta la comunidad por la prolongada ejecución del colector pluvial de Valledupar.
Ingenieros rechazan responsabilizar a Gases del Caribe

José Jorge Maya, expresidente de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, rechazó que los retrasos puedan atribuirse a Gases del Caribe. De acuerdo con su experiencia, la ubicación de las redes debía conocerse desde la etapa de planificación.
Maya sostuvo que los responsables del proyecto pudieron solicitar con anticipación los planos y coordinar el traslado de la tubería. Por eso, calificó la interferencia como un problema previsible y subsanable. “No le echemos la culpa a Gases del Caribe. Está fallando la planificación”, manifestó durante su intervención.
El ingeniero también cuestionó que los imprevistos se prolonguen durante meses y terminen trasladando sus consecuencias a los residentes. Aunque reconoció que cualquier obra puede enfrentar dificultades, insistió en que estas deben resolverse en tiempos razonables.
Leonardo Zuleta respondió que Aguas del Cesar no responsabiliza a Gases del Caribe. Según explicó, las entidades analizaron inicialmente una intervención que permitiera trabajar sin retirar la tubería. No obstante, cuando llegaron al punto más complejo, evaluaron nuevas alternativas para garantizar la seguridad.
El gerente aseguró que las conversaciones continúan y que esperan resolver el traslado para levantar la suspensión. En ese momento comenzaría la etapa definitiva de construcción.
Contratista niega abandono y defiende avance de la obra

Ernesto Ortega, director de obra del Consorcio Colector Guatapurí, negó que el contratista haya abandonado a los residentes de la calle 7B. Según explicó, mientras los trabajos estuvieron activos existió un canal social para recibir peticiones, quejas y reclamos de la comunidad.
Ortega aseguró que el consorcio también implementó medidas para facilitar la recolección de residuos. Debido a que los vehículos de aseo no podían ingresar directamente a las viviendas, un trabajador recogía las bolsas en una carretilla y las trasladaba hasta una esquina accesible.
“Somos solidarios con la comunidad y sabemos que lo que quieren es que la obra se acabe, pero no digan que los abandonamos”, manifestó el director de obra durante el debate.
El representante del contratista respondió, además, a las críticas por el cierre provisional de las excavaciones. Reconoció que el material utilizado no era el contemplado originalmente, pero explicó que fue colocado de manera temporal para reducir la presencia de mosquitos, cucarachas y otros vectores mientras esperaban una reactivación en aproximadamente 40 días.
De acuerdo con Ortega, cerrar cada uno de los dos frentes con el material definitivo costaría cerca de $12 millones. Por esa razón, inicialmente optaron por una solución provisional y gestionaron una jornada de fumigación con el municipio.
Consorcio defiende la calidad de los trabajos
Frente a las dudas sobre la calidad del colector pluvial de Valledupar, Ortega afirmó que los materiales y procedimientos son verificados por laboratorios certificados. También recordó que la obra debe responder por una estabilidad de cinco años.
“La obra va a hablar. Si no hacemos las cosas con la calidad que corresponde, el concreto se parte o se hunde”, expresó.
El director sostuvo que el consorcio ha trabajado de manera articulada con Aguas del Cesar y la interventoría. Asimismo, aseguró que el avance ejecutado se encuentra dos puntos porcentuales por encima de lo programado en el cronograma vigente.
Por esa razón, rechazó que el atraso pueda atribuirse exclusivamente al contratista. No obstante, reconoció las molestias padecidas por los habitantes y ratificó el compromiso de terminar la intervención.
Traslado de la tubería no depende del consorcio
Ortega manifestó que la empresa operadora de la red de gas ha mantenido una relación de cooperación con el proyecto. Sin embargo, explicó que el reinicio de la obra depende del traslado o bypass de la tubería ubicada en el tramo pendiente.
Según su versión, desde el comienzo se conocía la presencia de esa infraestructura. Aun así, las condiciones de inestabilidad del terreno llevaron a descartar una intervención con la tubería en funcionamiento.
El director indicó que se presentaron tres alternativas técnicas, pero los funcionarios de la empresa de gas advirtieron que algunas representaban un riesgo elevado para los trabajadores y los residentes. Finalmente, se decidió trasladar la red.
“Dependemos de ellos para realizar el bypass o el movimiento de la tubería de una manera ágil, pero desafortunadamente eso no nos compete a nosotros”, señaló Ortega.
Respondió a críticas por el retiro del agua
El contratista también se refirió a las imágenes de trabajadores retirando agua con recipientes. Ortega reconoció que inicialmente utilizaron baldes, pero afirmó que después instalaron una motobomba sumergible.
Según indicó, el equipo comenzó a funcionar desde las nueve de la mañana y existe un registro fotográfico de su instalación. Con esta explicación respondió al cuestionamiento formulado durante el debate por el expresidente de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, José Jorge Maya.
Finalmente, Ortega reiteró el compromiso del Consorcio Colector Guatapurí con el contrato y con los habitantes afectados.
“Como contratista quiero ratificar el compromiso que tenemos con el contrato y con la comunidad vallenata”, concluyó.
Cuestionan ausencia de la Alcaldía de Valledupar

El líder social Daniel Daza también intervino durante el debate y cuestionó la ausencia del alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, de funcionarios de la administración municipal y de concejales. Daza consideró que la Alcaldía debía acompañar la discusión por tratarse de una obra que afecta directamente la movilidad, los servicios y las condiciones de vida de varios habitantes de la ciudad.
Además, pidió que los proyectos de infraestructura adopten metodologías claras para controlar el alcance, los costos, los tiempos y los riesgos. A su juicio, el retraso demuestra fallas en la planificación y en el seguimiento técnico.
El compromiso tendrá que verificarse

El debate dejó como principal compromiso la reanudación de los trabajos entre finales de agosto y comienzos de septiembre. Aguas del Cesar también fijó noviembre como meta para completar la construcción.
Sin embargo, permanecen varios asuntos pendientes. La empresa deberá actualizar la documentación contractual, explicar las decisiones adoptadas durante la suspensión y garantizar que contratista e interventoría cumplan el nuevo cronograma.
Asimismo, la comunidad espera respuestas frente a los daños en viviendas, árboles, acometidas y espacios públicos. Los residentes también reclaman canales de atención que permitan tramitar las quejas sin nuevas demoras.
Después de cuatro años de ejecución, el avance del 92 % ya no resulta suficiente para cerrar la discusión. El verdadero resultado del debate dependerá de que el colector pluvial de Valledupar entre completamente en funcionamiento y de que las familias afectadas reciban soluciones.


