El problema de abastecimiento de agua en Gamarra ya no solo se explica por fallas operativas, sino por la delicada situación financiera de la empresa de servicios públicos del municipio, un panorama que obligará a mantener el racionamiento por varios meses mientras avanza una apuesta energética con la que se espera recuperar la estabilidad del sistema.
Así lo expuso el alcalde Cristian Márquez, quien advirtió que Empugam atraviesa una condición económica insostenible que hoy le impide asumir con normalidad los costos de funcionamiento, especialmente el pago del servicio de energía, indispensable para mover la planta de tratamiento y garantizar la distribución del agua.
Según explicó el mandatario, la empresa no logra cubrir con sus ingresos actuales un gasto mensual de energía que ronda entre los 54 y 55 millones de pesos, lo que ha llevado a limitar la prestación del servicio de acueducto conforme a la capacidad de recarga disponible en los medidores instalados para la operación.
Frente a este escenario, la principal salida que proyecta la administración municipal es la entrada en funcionamiento de una granja solar que permita reducir la dependencia energética de Empugam y mejorar sus finanzas. El proyecto, que ya se encuentra en ejecución, contempla la instalación de 622 paneles solares y busca no solo sostener la operación del acueducto, sino también generar excedentes que ayuden a enfrentar la deuda acumulada con CENS.

La esperanza del municipio está puesta en que esta obra permita aliviar una crisis que hoy tiene a la empresa con pasivos cercanos a los 10 mil millones de pesos. Mientras tanto, el racionamiento sigue siendo la medida obligada para administrar el servicio en medio de recursos limitados y una infraestructura que depende del consumo eléctrico para operar.
El alcalde reconoció que la situación es compleja y que se ha convertido en un asunto de salud pública, razón por la cual ha pedido acelerar la ejecución del proyecto solar, cuya terminación está prevista para octubre, aunque desde la administración buscan que entre en funcionamiento lo más pronto posible.
Además de las deudas y los altos costos de energía, el municipio enfrenta otro obstáculo: el bajo recaudo por parte de los usuarios del servicio, una situación que también ha afectado la sostenibilidad de Empugam durante años.
Así, Gamarra enfrenta una etapa prolongada de restricciones en el suministro de agua, mientras espera que la solución energética proyectada logre convertirse en el punto de partida para superar una crisis que hoy golpea de lleno a toda la comunidad.