En una operación conjunta entre el Ejército Nacional y la Policía Antinarcóticos, las autoridades desmantelaron un sofisticado laboratorio para el procesamiento de cocaína en la zona rural de Aguachica. El complejo clandestino, ubicado en la vereda Sabana de Piñas, funcionaba bajo la fachada de una granja avícola y porcina para evadir los controles de la Fuerza Pública en el sur del departamento.
Una fachada agropecuaria para el narcotráfico
En la superficie, el lugar simulaba ser una explotación agropecuaria normal con galpones y animales. Sin embargo, debajo de la estructura se ocultaba una red de túneles y compartimientos destinados a la producción de estupefacientes. Según información oficial, el megalaboratorio pertenecía al frente Camilo Torres Restrepo del ELN y tenía la capacidad de producir hasta una tonelada mensual de alcaloide.
Durante el operativo en Aguachica, las autoridades incautaron 605 kilogramos de cocaína, avaluados en más de 3.323 millones de pesos. Asimismo, se hallaron miles de galones de sustancias químicas y equipos especializados como hornos y prensas hidráulicas. En total, la infraestructura criminal desmantelada superaría los 3.900 millones de pesos.

Sofisticación técnica y afectación al ELN
El complejo contaba con redes eléctricas clandestinas y sistemas de bombeo diseñados para mitigar los olores químicos y evitar la detección aérea. No obstante, la labor de inteligencia permitió descubrir el engaño, donde incluso se hallaron animales en descomposición utilizados para mantener la apariencia de la granja.
Con este contundente golpe en Aguachica, la Fuerza Pública asegura haber afectado directamente las finanzas del ELN, evitando la distribución de más de 762.000 dosis de droga. Este caso evidencia el alto nivel de sofisticación que emplean las organizaciones ilegales para ocultar sus centros de producción en las zonas rurales del Cesar.

