Para entender el enredo jurídico que tiene en vilo la candidatura de Iván Cepeda, primero tenemos que entender quiénes son los que toman la decisión y por qué esto parece un partido de fútbol empatado en el minuto 90. Vamos por partes.
¿Qué es el CNE y por qué manda tanto?
Imagina que las elecciones en Colombia son un gran torneo deportivo. En ese torneo, hay dos autoridades principales:
- La Registraduría: Es la que organiza la logística, pone las urnas e imprime los tarjetones.
- El Consejo Nacional Electoral (CNE): Es el árbitro supremo .

El CNE estudia si Iván Cepeda puede continuar en el proceso de consulta política.
El CNE es el tribunal encargado de vigilar que todos jueguen limpio. Ellos deciden qué partidos tienen personería jurídica, cuánto dinero pueden gastar las campañas y, lo más importante hoy: quién puede ser candidato y quién no . Si un candidato viola las reglas, el CNE le saca «tarjeta roja» y lo saca de la carrera.
¿Cuál es el problema con Iván Cepeda?
Aquí entra la «jugada polémica». La ley electoral colombiana tiene una regla de oro para evitar el desorden: un candidato no puede participar en dos consultas para elegir candidato al mismo cargo en una misma temporada electoral.
El caso paso a paso:
- En octubre de 2025, el Pacto Histórico hizo una consulta interna (solo entre ellos) y eligió a Iván Cepeda como su candidato oficial.
- Ahora, en marzo de 2026, hay una consulta más grande, llamada interpartidista (varios partidos de izquierda y centro se unen, incluyendo al Pacto). Cepeda quiere participar ahí para ser el único candidato de toda esa gran alianza.
El conflicto: Los magistrados que quieren anular su candidatura dicen: «Señor Cepeda, usted ya jugó una final en octubre. No puede jugar otra en marzo. Eso es doble participación» .
La defensa de Cepeda dice: «No, lo de octubre fue una eliminatoria interna. Lo de marzo es la verdadera final. Es parte del mismo proceso» .
El nudo de hoy: Nadie ganó

El Consejo Nacional Electoral avanza en la revisión de la candidatura de Iván Cepeda conforme a la ley.
El CNE tiene 9 magistrados (jueces). Para tomar una decisión tan grave como sacar a un candidato, necesitan una «mayoría calificada», es decir, mínimo 6 votos .
Hoy votaron y el resultado fue:
- 5 votos pidiendo que NO participe (liderados por magistrados de partidos tradicionales).
- 4 votos defendiendo que SÍ participe (liderados por el sector progresista).
Como 5 no es suficiente (necesitaban 6), se declaró un empate técnico .
¿Y ahora qué pasa? Llegan los «Conjueces»
Como los magistrados titulares no se pusieron de acuerdo, la ley ordena llamar a unos «árbitros suplentes» llamados conjueces . Son expertos abogados, externos al CNE, que se sortean para entrar a votar y romper el empate.
En resumen: la participación de uno de los candidatos más fuertes de la izquierda ya no depende de los políticos del CNE, sino de la suerte del sorteo y del criterio jurídico de dos abogados externos que tendrán la última palabra en los próximos días.
