Eliminación de México revive críticas por sus hinchas

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La eliminación de México del Mundial 2026 no solo dejó una lectura deportiva. La derrota 3-2 ante Inglaterra, en octavos de final, también reabrió el debate por el comportamiento de un sector de la afición mexicana, señalado por episodios de intimidación, ruido en hoteles de selecciones rivales, cánticos ofensivos y agresiones a hinchas visitantes.

Antes del partido contra Inglaterra, varios aficionados mexicanos llegaron hasta las afueras del hotel de concentración del equipo europeo con música, tambores, trompetas y fuegos artificiales. La escena obligó a reforzar la presencia policial y recordó lo ocurrido días antes con Ecuador, cuya federación presentó una queja formal por hechos similares antes del duelo ante México.

“El público mexicano se está comportando muy mal”: Carlos Grande

Montaje con un incidente entre aficionados durante el Mundial 2026 y el analista argentino Carlos Alberto Grande, quien cuestionó el comportamiento de un sector de los hinchas mexicanos.
El analista deportivo Carlos Alberto Grande criticó los actos de violencia protagonizados por algunos aficionados mexicanos y pidió que prevalezca el respeto entre las hinchadas durante el Mundial 2026.

El analista deportivo Carlos Alberto Grande, argentino residente en Colombia, cuestionó con dureza la conducta de algunos aficionados mexicanos durante el torneo.

“A mí me parece que el público mexicano se está comportando muy mal, muy mal”, afirmó Grande, al referirse a los episodios denunciados por seguidores y selecciones visitantes.

El analista aseguró que la pasión por el fútbol no puede convertirse en intimidación contra rivales ni turistas. “Si vos vas con tu familia a ver un Mundial y te encontrás con borrachos que se la pasan agrediendo a los rivales, así no es”, expresó.

Grande también rechazó las agresiones contra aficionados de otros países y mencionó videos en los que, según dijo, hinchas colombianos habrían sido atacados. “Eso no es fútbol. Uno puede tener una conversación acalorada, pero hasta ahí. Después se acaba y nos damos un abrazo”, añadió.

La línea entre pasión e intimidación

El caso de Ecuador fue uno de los más comentados. Según reportes internacionales, aficionados mexicanos se ubicaron durante la madrugada cerca del hotel de la selección ecuatoriana con cánticos, música fuerte y fuegos artificiales. La Federación Ecuatoriana elevó una queja al considerar que el hecho afectaba el descanso de sus jugadores y el principio de juego limpio.

La escena se repitió antes del México-Inglaterra. Aunque para algunos sectores se trató de una expresión folclórica del fútbol local, para otros fue una conducta que cruzó los límites del apoyo deportivo.

Cánticos ofensivos volvieron a generar polémica

A esos hechos se sumó la reaparición de cánticos considerados homófobos durante el partido entre México y Ecuador. La FIFA ya ha sancionado en varias ocasiones a la Federación Mexicana de Fútbol por esa conducta, que volvió a escucharse en el Mundial 2026.

Aunque la mayoría de los aficionados mexicanos vivió el torneo en paz, los incidentes protagonizados por algunos sectores terminaron afectando la imagen del país anfitrión.

México se despide con una doble autocrítica

En lo deportivo, México quedó eliminado tras caer 3-2 ante Inglaterra y no pudo sostener su sueño mundialista como anfitrión. Pero el golpe también deja una reflexión fuera de la cancha.

El equipo compitió y llegó a octavos por mérito propio. Sin embargo, el comportamiento de parte de su afición dejó una discusión abierta: el Mundial es una fiesta global, no un espacio para intimidar, agredir o incomodar a quienes llegan desde otros países a disfrutar del fútbol.

La eliminación mexicana, entonces, no solo se leerá por el resultado ante Inglaterra. También quedará marcada por una pregunta incómoda: ¿hasta dónde puede llegar la pasión sin convertirse en violencia?

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