El candidato presidencial Iván Cepeda visitó Valledupar este 9 de mayo para lanzar una propuesta que muchos califican de irresponsable. Ante un público en la Plaza Alfonso López, Cepeda insistió en frenar la explotación de carbón. Sin embargo, el líder político no explicó cómo piensa llenar el hueco financiero que dejaría esta medida. Proponer el fin de la minería sin tener una industria lista para reemplazarla es, sencillamente, sentenciar al departamento a la miseria.
Un ataque directo al motor del departamento
La economía del Cesar no es un juego de discursos. El carbón es la materia prima que sostiene el PIB departamental y genera miles de empleos directos e indirectos. Si Cepeda elimina esta actividad, Valledupar sufriría un colapso comercial inmediato. Las regalías, que hoy se transforman en obras y programas sociales, desaparecerían. El candidato habla de proteger el ambiente, pero su plan carece de sustento técnico para evitar la quiebra de las familias que dependen de la cadena minera.
Razones de un fracaso económico anunciado
La visión de Iván Cepeda es inviable para el Cesar por tres motivos categóricos:
- Falta de sustituto real: No existe hoy otra materia prima que iguale los ingresos del carbón para el departamento.
- Desempleo masivo: La propuesta arrojaría a la informalidad a miles de trabajadores calificados de la región.
- Parálisis estatal: Sin recursos mineros, las alcaldías del corredor minero y la Gobernación quedarían sin presupuesto para inversión social.
Improvisar con el futuro del Cesar es un riesgo que el departamento no puede correr. El discurso de Cepeda suena bien en la plaza, pero en la práctica, es una ruta directa hacia la pobreza absoluta.

