La muerte del juez federal Alvin K. Hellerstein, quien tenía a su cargo el juicio de Maduro, abre una nueva etapa en uno de los procesos judiciales más observados de Estados Unidos. Sin embargo, su fallecimiento no significa que el expediente contra Nicolás Maduro y Cilia Flores quede suspendido ni que deba comenzar nuevamente. Hellerstein murió este miércoles 28 de octubre de 2026, a los 92 años. El Distrito Sur de Nueva York confirmó su fallecimiento y señaló que los casos que manejaba serán reasignados de manera aleatoria entre otros jueces del tribunal.
Por esa razón, un nuevo magistrado deberá asumir ahora el voluminoso proceso contra Maduro y Flores, revisar las decisiones adoptadas hasta el momento y continuar con los asuntos que todavía están pendientes. La gran pregunta es si ese cambio podría afectar el calendario que Hellerstein había establecido antes de morir.
El juicio de Maduro sigue programado para junio de 2027
Por ahora, las fechas siguen sobre la mesa. La próxima audiencia previa al juicio está prevista para el 17 de diciembre de 2026, mientras que el inicio del juicio contra Nicolás Maduro y Cilia Flores quedó programado para el 14 de junio de 2027. Hellerstein había establecido esta última fecha durante una audiencia celebrada el pasado 15 de octubre. El comienzo del juicio fue movido dos semanas frente al calendario que existía anteriormente.
La muerte del juez no elimina automáticamente esas decisiones. El nuevo magistrado recibirá el expediente con las órdenes que ya fueron emitidas. No obstante, una vez conozca el caso, podrá revisar el calendario y resolver las solicitudes que presenten la Fiscalía o las defensas. Ese punto podría convertirse en una de las primeras discusiones de la nueva etapa del proceso. La defensa podría solicitar más tiempo con el argumento de que el cambio de juez exige una revisión de un expediente complejo y que existen asuntos jurídicos pendientes. El tribunal tendría entonces que decidir si existen razones suficientes para modificar las fechas.
¿Puede retrasarse el proceso contra Maduro?
Sí existe esa posibilidad, aunque no puede afirmarse todavía que el juicio será aplazado. La legislación federal estadounidense establece, como regla general, un plazo de 70 días para llevar a juicio a un acusado después de determinados momentos procesales. Sin embargo, la propia ley contempla períodos que pueden excluirse del cálculo. Entre esas excepciones aparecen las prórrogas que un juez puede conceder cuando considera que los intereses de la justicia pesan más que la necesidad de mantener el calendario original.
La norma también contempla expresamente situaciones en las que un proceso resulta especialmente complejo por la naturaleza de los cargos, el número de implicados o la existencia de cuestiones jurídicas poco habituales. En esos casos, el tribunal puede otorgar tiempo adicional para permitir una preparación adecuada. Por tanto, no basta con que la defensa solicite un aplazamiento. El nuevo juez tendría que analizar la petición y justificar cualquier exclusión de tiempo conforme a las reglas federales.
El juicio de Maduro reúne precisamente varios elementos complejos. El Departamento de Justicia presentó el pasado 8 de octubre una acusación formal sustitutiva contra Maduro y Flores. Allí agregó una acusación por conspiración para cometer tortura a los cargos relacionados con narcoterrorismo, importación de cocaína y delitos con armas. El Departamento de Justicia advierte que los cargos contenidos en la acusación son alegaciones y que los acusados se presumen inocentes mientras no sean declarados culpables.
Maduro y Flores han rechazado los cargos. Durante la audiencia del 15 de octubre, Maduro evitó inicialmente responder de forma directa si se declaraba culpable o no culpable frente a las nuevas imputaciones. Hellerstein terminó ordenando que quedara registrada una declaración de no culpabilidad en su nombre. Flores también se declaró inocente.
¿Quién era el juez que llevaba el caso?
Alvin Hellerstein llevaba casi tres décadas en el tribunal federal de Manhattan. El expresidente Bill Clinton lo nombró juez federal en 1998. A lo largo de su carrera manejó procesos de gran repercusión pública y litigios relacionados con los atentados del 11 de septiembre de 2001. Hasta sus últimos días continuó trabajando. Apenas 13 días antes de su muerte presidió la audiencia en la que se discutieron las nuevas acusaciones contra Maduro y Flores y se estableció el calendario que conduce al juicio de junio de 2027.
Ahora, otro juez deberá estudiar el expediente y tomar el control del proceso. Lo que está claro por el momento es que la muerte de Hellerstein no acaba con el juicio de Maduro. Tampoco borra las decisiones que ya había adoptado. Lo que sí introduce es una nueva variable. El magistrado que reciba el caso tendrá que revisar miles de páginas, resolver asuntos jurídicos pendientes y decidir si mantiene intacto el calendario; por eso, además de conocer quién será el nuevo juez, habrá que observar una fecha clave: 17 de diciembre de 2026. Si el tribunal mantiene esa audiencia, podría convertirse en el primer escenario para conocer si el proceso sigue rumbo al 14 de junio de 2027 o si el cambio de magistrado termina moviendo el calendario.

