El riesgo de apagón en Colombia llevó al presidente Abelardo de la Espriella a reiterar nuevas instrucciones para garantizar el suministro eléctrico nacional. Durante su alocución de este lunes 12 de octubre, el mandatario anunció que su Gobierno trabaja en medidas para fortalecer la generación térmica y administrar adecuadamente los embalses. Además, ordenó constituir un equipo con tareas concretas y estableció el 31 de diciembre de 2026 como fecha límite para implementar las acciones de choque. La estrategia busca proteger especialmente a las regiones más vulnerables ante una posible reducción de las reservas hídricas, asociada con el fenómeno de El Niño.
La preocupación del Gobierno responde a la dependencia que tiene Colombia de la generación hidroeléctrica. Cuando disminuyen las lluvias, los embalses pueden perder capacidad para producir electricidad. Por esa razón, las plantas térmicas adquieren mayor importancia como respaldo del sistema nacional. Sin embargo, estas instalaciones necesitan combustibles suficientes, mantenimiento y condiciones operativas adecuadas para responder a un aumento de la demanda. En consecuencia, las instrucciones presidenciales buscan anticiparse a posibles dificultades antes de que afecten el suministro eléctrico de los hogares, las empresas y las instituciones públicas.
Riesgo de apagón: medidas anunciadas por el Gobierno
El anuncio de esta noche tiene antecedentes recientes. El pasado 6 de octubre, De la Espriella ya había planteado la necesidad de adoptar un plan de choque energético con plazo hasta el 31 de diciembre. Entonces, el Gobierno señaló la importancia de garantizar combustibles para las centrales térmicas, aprovechar la infraestructura disponible y fortalecer la coordinación entre las entidades responsables. Por tanto, la alocución de este lunes ratifica una hoja de ruta que deberá demostrar resultados antes de finalizar el año. Aunque el Ejecutivo sostiene que está tomando medidas preventivas, todavía será necesario conocer los avances concretos y verificar su capacidad para reducir las amenazas sobre el sistema eléctrico.
Una de las actuaciones adoptadas fue la expedición del Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026. Esta disposición amplió las alternativas de abastecimiento de combustibles para las plantas térmicas en circunstancias extraordinarias. De esta manera, el Gobierno pretende facilitar la operación de las generadoras cuando existan dificultades para conseguir sus suministros habituales. La medida forma parte de una estrategia más amplia que contempla acciones de ahorro, respaldo energético y coordinación institucional. No obstante, la expedición de una norma no garantiza por sí sola una mayor disponibilidad de electricidad. Su efectividad dependerá de la aplicación de las medidas y de las condiciones reales de operación.
El Niño aumenta la preocupación por los embalses
El fenómeno de El Niño constituye uno de los principales factores que explican las advertencias sobre el riesgo de apagón. Durante los periodos de sequía, los caudales de los ríos pueden disminuir y afectar las reservas de las centrales hidroeléctricas. Si esta situación se prolonga, el sistema necesita recurrir con mayor intensidad a otras fuentes de generación. Por eso, el Gobierno busca fortalecer las plantas térmicas y garantizar que dispongan de los combustibles necesarios. Asimismo, la administración de los embalses deberá equilibrar las necesidades actuales de generación con la conservación de reservas para los meses siguientes.
Sin embargo, las advertencias sobre una posible crisis energética no significan que Colombia vaya a sufrir inevitablemente un apagón. Los escenarios dependen del comportamiento de las lluvias, el consumo de electricidad y la capacidad de respuesta de las empresas generadoras. También

