En Antequera, corregimiento de Tamalameque, un grupo de mujeres convierte la tarulla —planta invasora de la ciénaga de Zapatosa— en artesanías que generan ingresos, identidad y cuidado ambiental.
En las montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta, Pueblo Bello no solo atrae por su paisaje: su mayor riqueza está en la cultura viva de sus comunidades indígenas, que hoy fortalecen un modelo de turismo comunitario basado en el respeto, el intercambio y la conservación del territorio.