El reciente escándalo protagonizado por el cantante Nelson Velásquez al interior de la cárcel de Itagüí va mucho más allá del mundo del entretenimiento. Este suceso evidencia la preocupante vulnerabilidad de los controles en los centros de máxima seguridad del país. Conozca cómo un evento musical, que el artista defiende como un acto de buena fe, terminó por exponer las profundas grietas del sistema judicial, los aparentes privilegios de algunos reclusos y la falta de transparencia en la administración penitenciaria.