La apicultura en el Cesar sigue siendo pequeña en cifras, pero clave para la vida rural: produce miel, impulsa la polinización y puede convertirse en alternativa económica sostenible si mejora el apoyo técnico, la formalización y la protección del sector.
El cambio climático ya impacta al Cesar con lluvias irregulares, sequías y deforestación. La urgencia ambiental exige decisiones territoriales que no pueden seguir aplazándose.