Contra todo pronóstico, Gustavo Petro y Donald Trump se sentaron en la Oficina Oval en un encuentro marcado más por el pragmatismo que por la ideología. Migración, lucha contra las drogas y estabilidad regional fueron los ejes de una reunión tensa pero necesaria, donde ambos líderes entendieron que, pese a sus diferencias, mantener el diálogo es clave para la economía y la seguridad del continente.