La salida de la secretaria de Educación del Cesar agudiza la tensión entre la Gobernación y la Universidad Popular del Cesar (UPC), en medio de cuestionamientos y debates sobre la gestión educativa y las decisiones institucionales recientes.
Las imágenes del descaro. Pese al grave escándalo judicial y a la imputación de la Fiscalía por falsificar sus diplomas, la consejera Juliana Guerrero sigue sentada en la mesa principal decidiendo el futuro y los miles de millones de la nueva sede de la UPC en La Jagua de Ibirico.
Todo está listo para el regreso a clases en los municipios del Cesar. Más de 156 mil cupos están habilitados y los estudiantes volverán a las aulas el 26 de enero.