Colombia vive un contraste climático: lluvias intensas e inundaciones en algunas regiones, mientras otras enfrentan sequía y riesgo de incendios. El IDEAM mantiene alertas y recomendaciones.
En el Cesar, la seguridad alimentaria se juega en el campo: pequeños productores enfrentan costos crecientes, clima impredecible y barreras para vender sin intermediarios. El reto es fortalecer la base campesina para garantizar abastecimiento y desarrollo rural.