La imagen representa un espacio simbólico de memoria y homenaje en el marco de la conmemoración de las víctimas del conflicto armado en Cesar y La Guajira.
La sentencia del Tribunal Administrativo del Cesar ordenó medidas de reparación integral para la familia de la víctima tras reconocer que el caso de Curumaní fue una ejecución extrajudicial.