Alza de la tasa de interés golpea empleo e ingresos en Valledupar

El aumento de la tasa de interés en Valledupar no solo encarece los créditos. Un estudio del Banco de la República advierte que los incrementos de la tasa de política monetaria pueden traducirse en menor empleo, reducción de ingresos y una contracción más fuerte del consumo en territorios con alta informalidad y dependencia de actividades minero-energéticas, como el Cesar.

El análisis cobra especial relevancia después de que la Junta Directiva del Banco de la República aumentara el pasado 30 de septiembre la tasa de interés en 25 puntos básicos, hasta ubicarla en 12,25 %.

La investigación, titulada Los efectos regionales de la política monetaria en Colombia, concluye que los efectos de una política monetaria restrictiva no son iguales en todas las regiones del país.

Cesar, entre los territorios más sensibles

Aunque aumentar las tasas busca reducir la inflación y moderar la actividad económica, el estudio señala que departamentos con fuerte participación de actividades extractivas, entre ellos Cesar, La Guajira, Meta y Bolívar, pueden registrar contracciones productivas más pronunciadas.

En contraste, economías departamentales más diversificadas o con una mayor vocación agrícola tendrían mejores condiciones para amortiguar el impacto del encarecimiento del crédito.

Para el Cesar existe otro elemento que aumenta su exposición: el peso de las exportaciones minero-energéticas.

De acuerdo con los datos citados en el estudio, el 97,3 % de las exportaciones del Cesar durante 2025 estuvo relacionado con productos minero-energéticos, principalmente carbón producido en el corredor minero departamental.

Cuando las tasas aumentan, el financiamiento del capital de trabajo se vuelve más costoso y las empresas pueden enfrentar mayores dificultades para invertir, contratar trabajadores o mantener determinados niveles de producción.

¿Qué pasa con Valledupar?

La situación de Valledupar tiene una característica adicional: la elevada informalidad laboral.

Según las cifras citadas, aproximadamente seis de cada diez trabajadores de la capital del Cesar se encuentran en la informalidad, lo que representaría cerca de 118.000 personas por fuera de esquemas laborales formales y de buena parte de las garantías asociadas a ellos.

El estudio advierte que en ciudades con altos niveles de informalidad el impacto de una subida de tasas puede sentirse más rápidamente en el empleo.

Un trabajador informal que registra una reducción en sus ingresos suele tener menor acceso al crédito formal, ahorro o mecanismos de protección social. En consecuencia, el ajuste termina trasladándose de manera casi inmediata al consumo familiar.

Menos ingresos significan menos compras, reducción de gastos y menor movimiento para comercios y pequeños negocios.

El empleo puede tardar más en recuperarse

Uno de los resultados que llama la atención para Valledupar es el comportamiento del empleo después de un endurecimiento de la política monetaria.

El análisis indica que la ocupación puede caer inmediatamente después de un incremento de tasas y mantenerse en terreno negativo durante buena parte del periodo estudiado, sin mostrar una recuperación rápida.

Ese comportamiento afectaría especialmente a sectores dependientes del consumo interno, pequeños comerciantes, trabajadores independientes y empresas que utilizan crédito para financiar sus operaciones.

La cadena comienza con un crédito más caro, continúa con menor inversión y consumo y puede terminar reduciendo las oportunidades laborales.

¿Entonces por qué suben las tasas?

El aumento de las tasas tiene como principal propósito contener la inflación.

Cuando pedir dinero prestado resulta más costoso, hogares y empresas tienden a gastar e invertir menos. Esa reducción de la demanda contribuye a disminuir las presiones sobre los precios.

Precisamente, el estudio identifica como resultado favorable una desinflación relativamente temprana después de los incrementos de la tasa de interés.

El problema es que ese resultado nacional puede venir acompañado de costos económicos distintos dependiendo de las características de cada territorio.

El reto: controlar inflación sin profundizar las brechas

Los investigadores plantean que los efectos regionales podrían requerir medidas complementarias para aquellos departamentos y ciudades que reciben con mayor intensidad el impacto de los ajustes monetarios.

Entre las posibilidades aparecen transferencias focalizadas, mecanismos especiales de acceso al crédito y políticas laborales dirigidas a los territorios más vulnerables.

En el caso de Valledupar, el debate adquiere especial importancia por la combinación entre informalidad, dependencia del consumo y la relación de la economía departamental con el sector minero.

El desafío está en que las medidas destinadas a controlar la inflación nacional no terminen profundizando las dificultades de empleo e ingresos de ciudades cuya estructura económica las hace más sensibles al encarecimiento del dinero.

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