El talento jurídico del Cesar vuelve a ganar espacio en uno de los escenarios más importantes de la justicia colombiana. Lucila Mercedes ‘Lucy’ Vidal Luque y María Lourdes Hernández Mindiola, ambas nacidas en Valledupar, quedaron incluidas en las listas definitivas para ocupar dos magistraturas de la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
Más allá del proceso de elección, la presencia de las dos juristas representa un reconocimiento a profesionales formadas y con buena parte de su recorrido ligado al Cesar. No significa que vayan a representar intereses regionales dentro de la Corte, pues la magistratura exige independencia, pero sí coloca nuevamente a Valledupar en el mapa de la alta justicia nacional.
Dos vallenatas llegaron a la recta final
El Consejo Superior de la Judicatura conformó el 26 de agosto las cinco listas definitivas para reemplazar a igual número de magistrados de la Sala Especial de Instrucción. Los cargos quedarán vacantes por la terminación de los periodos de sus actuales integrantes.
Lucy Vidal integra la lista para ocupar la vacante que dejará Francisco Javier Farfán Molina. María Lourdes Hernández, por su parte, aparece entre los aspirantes al puesto que dejará Marco Antonio Rueda Soto. Ahora será la Corte Suprema la encargada de realizar las elecciones correspondientes.
Llegar hasta esta etapa ya supone superar un proceso amplio de selección. La Judicatura había preseleccionado 129 aspirantes para las cinco vacantes y posteriormente realizó entrevistas públicas antes de integrar las listas finales.
¿Quién es Lucy Vidal?
Lucila Mercedes Vidal Luque es abogada y cuenta con una extensa trayectoria dentro de la justicia penal. Durante aproximadamente 24 años estuvo vinculada a la Fiscalía General de la Nación, donde pasó por diferentes niveles de responsabilidad y llegó a dirigir la seccional del Cesar en 2020.
Es especialista en Derecho Penal y Criminología y Derecho Probatorio, además de contar con estudios de maestría en Derecho. También ha ejercido la docencia universitaria, una faceta que le permitió combinar la práctica judicial con la formación de nuevos profesionales.

Después de su paso por la Fiscalía llegó a la Procuraduría General de la Nación. Allí ocupó la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales, dependencia relacionada con investigaciones de alta complejidad dentro del Ministerio Público. Documentos de la Rama Judicial también registran su participación académica como directora de esa dependencia.
En Valledupar, su nombre también resulta conocido fuera de los tribunales. Lucy Vidal ha desarrollado una trayectoria como cantante de música vallenata, llegando incluso a grabar junto a figuras del género. Esa combinación entre derecho y folclor la convirtió durante años en una personalidad reconocida dentro del departamento.
María Lourdes Hernández: experiencia desde la Rama Judicial
El otro nombre vallenato es María Lourdes Hernández Mindiola, una jurista cuya carrera ha estado estrechamente relacionada con la Rama Judicial, el derecho disciplinario y la Procuraduría General de la Nación.
Hernández ejerció como Procuradora Judicial II en Valledupar y posteriormente llegó a la entonces Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura. Registros oficiales de la Rama Judicial la identifican como magistrada de esa alta corporación.

Más adelante asumió responsabilidades dentro de la Procuraduría, entre ellas funciones relacionadas con el juzgamiento disciplinario. Ese recorrido le ha permitido acumular experiencia en el análisis de procesos, responsabilidad de servidores públicos y funcionamiento de la administración de justicia.
Ahora su nombre aparece en la lista destinada a cubrir la vacante de Marco Antonio Rueda Soto. Comparte ese grupo con otros juristas provenientes de diferentes regiones y será la Corte Suprema la que determine quién obtiene la magistratura.
¿Por qué estas magistraturas son tan importantes?
La Sala Especial de Instrucción no es una dependencia menor dentro de la Corte Suprema. Fue creada en 2018 y tiene la responsabilidad de investigar y acusar a congresistas por delitos que se les atribuyan, además de investigar a excongresistas cuando mantienen el fuero correspondiente.
Sus magistrados pueden practicar pruebas y adelantar investigaciones sobre algunos de los funcionarios con mayor poder político del país. Si encuentran mérito, presentan la acusación ante la Sala Especial de Primera Instancia, que posteriormente realiza el juzgamiento.
La Sala está integrada por seis magistrados. Esto dimensiona la importancia de que dos juristas nacidas en Valledupar estén simultáneamente en la recta final para ocupar dos de esas posiciones.
¿Qué gana el Cesar con esta noticia?
El primer beneficio es de reconocimiento profesional y reputacional. Que dos abogadas vallenatas superen un proceso nacional y lleguen a las listas definitivas muestra que el Cesar también produce perfiles capaces de competir por los cargos más exigentes de la administración de justicia.
También puede convertirse en una referencia para estudiantes y jóvenes abogados de la región. Sus trayectorias muestran caminos construidos desde fiscalías, procuradurías, despachos judiciales, universidades y entidades públicas antes de aspirar a una alta corte.
Sin embargo, una eventual elección no significaría que alguna de ellas actuaría como “representante del Cesar”. Los magistrados deben tomar decisiones con autonomía e independencia, sin favorecer territorios, gobiernos o grupos políticos. El valor para el departamento está en la visibilidad que adquieren sus profesionales y no en obtener ventajas judiciales.
Ahora la decisión pasa a la Corte Suprema
La inclusión en las listas tampoco equivale a una elección. El Consejo Superior de la Judicatura ya cumplió la etapa de conformar los grupos de aspirantes y ahora corresponde a la Corte Suprema de Justicia escoger a los nuevos magistrados.
Los actuales integrantes que serán reemplazados terminan sus periodos durante los próximos meses. Por ello, la atención estará puesta en las votaciones que realice la corporación para renovar buena parte de esta Sala.
Para Valledupar habrá un interés especial. Lucy Vidal y María Lourdes Hernández llegaron por caminos distintos, pero terminaron coincidiendo en la misma recta final: la posibilidad de llevar una trayectoria construida desde el derecho y la justicia hasta uno de los cargos judiciales más importantes de Colombia.


