Los músicos de Poncho Zuleta y El Cocha Molina dieron este jueves 27 de agosto un paso que trasciende los escenarios. Un total de 25 integrantes de la agrupación recibieron sus títulos como Técnicos Instrumentistas, después de completar un proceso académico orientado a profesionalizar los conocimientos adquiridos durante años de trabajo en la música vallenata.
La ceremonia se realizó en el auditorio Vicente Arroyo de la sede Hurtado de la Universidad Popular del Cesar, en Valledupar. El acto, promovido por la Fundación Cocha Molina, reunió a familiares, representantes institucionales e invitados especiales que acompañaron a los nuevos graduados.
Entre los asistentes estuvo Ana María Abello Restrepo, viceministra de las Artes y la Economía Cultural y Creativa. La funcionaria asumió ese cargo el pasado 11 de agosto y tiene entre sus responsabilidades el fortalecimiento de las artes y del sector creativo en los territorios del país.
1.400 horas para profesionalizar la experiencia musical
Los 25 músicos completaron 1.400 horas de formación académica, distribuidas en 700 horas prácticas y otras 700 teóricas. Además de la interpretación de instrumentos, el programa abordó áreas como educación financiera, bienestar psicológico y producción musical.
De esta manera, la iniciativa buscó complementar la experiencia que los artistas han acumulado durante años en conciertos, grabaciones, festivales y diferentes escenarios. Al mismo tiempo, les entregó herramientas para ampliar sus posibilidades profesionales dentro de una industria musical cada vez más exigente.
El proceso contó, según la información divulgada por la Fundación Cocha Molina, con una resolución regulatoria de la Secretaría de Educación de Valledupar para el desarrollo de la enseñanza académica. Por ello, la graduación representa también un avance en la formalización del oficio de quienes acompañan profesionalmente a los intérpretes vallenatos.
Una apuesta por dignificar el trabajo de los músicos vallenatos
La primera promoción hace parte de una estrategia más amplia que impulsa la Fundación Cocha Molina. La organización ha planteado como uno de sus objetivos unir el conocimiento de músicos con amplia trayectoria y la formación académica estructurada, con el propósito de mejorar sus condiciones profesionales y abrir nuevas oportunidades laborales.
De hecho, en julio de este año la Fundación anunció una ruta institucional con la que espera avanzar hacia la creación de la Fundación Universitaria Cocha Molina en 2027. Asimismo, proyectó formalizar académicamente a cerca de 100 músicos durante 2026.
El proyecto tiene un significado especial porque muchos músicos vallenatos han construido sus carreras mediante la transmisión familiar, la observación de otros intérpretes y la práctica permanente. Ahora, esa experiencia puede complementarse con conocimientos técnicos y académicos sin desconocer el valor de la tradición oral que ha caracterizado al género.
Poncho Zuleta y El Cocha Molina, dos décadas de historia musical
La graduación también ocurre en un momento especial para la agrupación. Poncho Zuleta y Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina completan alrededor de dos décadas de trabajo conjunto, una unión que se ha convertido en una de las más estables de la música vallenata contemporánea.
El Cocha Molina, además, ocupa un lugar destacado en la historia del acordeón vallenato. Fue Rey Vallenato Aficionado en 1982, Rey Profesional en 1990 y Rey de Reyes en 1997. A lo largo de su trayectoria ha acompañado a figuras como Diomedes Díaz, Iván Villazón y Poncho Zuleta, además de participar en proyectos musicales internacionales.
Ese recorrido explica también el propósito educativo de la fundación que lleva su nombre. La institución busca convertir la experiencia acumulada por generaciones de músicos en procesos de formación que puedan transmitirse, certificarse y servir como herramienta de desarrollo profesional.
Formación académica y salvaguardia del vallenato
El esfuerzo adquiere otra dimensión dentro del debate sobre la preservación del vallenato tradicional. Desde 2015, la música vallenata tradicional de la región del Magdalena Grande permanece inscrita por la Unesco en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia.
Además, el Plan Especial de Salvaguardia del Ministerio de las Culturas plantea entre sus propósitos preservar las matrices musicales y promover la transmisión de esta expresión entre generaciones. El propio diagnóstico oficial reconoce la enseñanza académica como uno de los espacios actuales de transmisión del vallenato.
En ese contexto, la graduación de los músicos de Poncho Zuleta y El Cocha Molina permite mirar el oficio desde otra perspectiva. Ya no se trata únicamente de dominar un instrumento y recorrer escenarios. También existe la posibilidad de acreditar esos conocimientos, fortalecer las competencias profesionales y convertir décadas de tradición musical en una herramienta de formación para las nuevas generaciones.


