Abelardo en el Cantón Pichincha protagonizó una de las imágenes políticas más simbólicas de este 7 de agosto. Ya investido como presidente de Colombia, el mandatario llegó a la instalación militar de Cali para el reconocimiento de las tropas y para pronunciar desde allí su primer discurso como jefe de Estado. La escena revive, con un desenlace distinto al inicialmente planteado, el fuerte pulso que sostuvo durante semanas con Gustavo Petro por el uso de una guarnición militar en la jornada de posesión.
Abelardo en el Cantón Pichincha: el desenlace de una larga controversia
La llegada del nuevo presidente al Cantón Militar Pichincha tiene un antecedente político directo. Durante la transición, De la Espriella sostuvo que quería comenzar su Gobierno en una instalación militar, como una señal de reconocimiento a soldados y policías.
Gustavo Petro se opuso. Noticias del Cesar informó desde el 13 de julio que el entonces presidente había ordenado que ninguna instalación militar o policial fuera utilizada para la posesión de Abelardo de la Espriella. Petro argumentó que seguiría siendo comandante supremo de las Fuerzas Militares hasta el momento mismo en que su sucesor prestara juramento.
De la Espriella no abandonó inmediatamente la idea. Días después ratificó públicamente su intención y Noticias del Cesar registró que Abelardo insistía en realizar parte de su posesión en una guarnición militar, siempre, según sostuvo entonces, dentro de los límites constitucionales.
La discusión escaló hasta el Congreso. El Senado llegó a respaldar el traslado de la ceremonia fuera de Bogotá, aunque no autorizó específicamente que la investidura se realizara dentro de una instalación militar. Esa diferencia terminó siendo determinante para entender lo ocurrido este viernes.
No se posesionó en el cuartel, pero llevó allí su primer discurso
El desenlace fue diferente a la propuesta inicial de De la Espriella.
La posesión constitucional no se realizó dentro del Cantón Militar Pichincha. El nuevo mandatario prestó juramento ante el Congreso reunido en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali. Allí recibió la banda presidencial y comenzó formalmente su periodo 2026-2030. Noticias del Cesar registró el momento en que Abelardo de la Espriella quedó oficialmente investido como presidente de Colombia.
Solo después de quedar formalmente investido y convertirse en comandante supremo de las Fuerzas Armadas se desplazó hasta el Cantón Militar Pichincha. Cambio confirmó su llegada a la unidad militar, mientras Semana reportó el inicio de su discurso desde ese escenario.
La jornada dejó así una especie de fórmula intermedia entre las posiciones que habían chocado durante la transición: la investidura se cumplió ante el Congreso y en un escenario civil, pero el primer mensaje presidencial fue llevado posteriormente a una instalación castrense.
Ese detalle es políticamente relevante. Petro había rechazado que la ceremonia mediante la cual De la Espriella se convertía en presidente se realizara dentro de una guarnición. De la Espriella, por su parte, terminó utilizando el cantón cuando ya ejercía constitucionalmente la Presidencia y el mando supremo de la Fuerza Pública.
Del choque con Petro a una imagen cargada de simbolismo
La controversia nunca fue únicamente logística. También estuvo relacionada con el significado institucional de iniciar un Gobierno rodeado por las Fuerzas Militares.
Los defensores de la propuesta de De la Espriella señalaron durante las últimas semanas que el escenario permitiría rendir homenaje a soldados y policías. Sus críticos respondieron que una posesión presidencial debía conservar un carácter esencialmente civil y que las Fuerzas Armadas debían mantenerse subordinadas al poder democrático. Incluso dirigentes de sectores cercanos a la derecha expresaron reparos al proyecto original.
Finalmente, el juramento y el discurso quedaron separados físicamente.
La Arena USC fue el escenario del acto constitucional. El Cantón Pichincha se convirtió después en el lugar del reconocimiento militar y del primer mensaje del presidente a los colombianos. EFE y El Colombiano habían anticipado durante la mañana que De la Espriella había decidido reservar su primera alocución presidencial para el escenario militar.
Blu Radio también había informado que el Cantón Militar Pichincha estaba preparado para recibir al nuevo mandatario y que allí se desarrollarían actividades relacionadas con el inicio de su administración y el reconocimiento de la Fuerza Pública.
El primer mensaje del nuevo Gobierno
La imagen tiene un peso político evidente para el comienzo del periodo presidencial. De la Espriella convirtió el acercamiento con las Fuerzas Militares y la Policía en uno de los símbolos de su transición y decidió que su primera intervención como presidente tuviera precisamente ese escenario como telón de fondo.
También representa el cierre de una transición especialmente tensa con Gustavo Petro, marcada por desacuerdos públicos sobre la posesión, el empalme y el rumbo que tomará el país bajo la nueva administración.
Al cierre de esta versión, el discurso presidencial se encontraba en desarrollo. Por esa razón, esta nota no atribuye todavía declaraciones específicas pronunciadas durante la alocución que no hayan podido ser verificadas de manera independiente.


