Alerta naranja en Cesar por crecientes de ríos

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La alerta naranja en el Cesar mantiene bajo vigilancia varios ríos y quebradas del norte del departamento después de las lluvias registradas en las últimas horas. El monitoreo se concentra especialmente en la cuenca alta del río Cesar y en afluentes como el Guatapurí, Badillo y la quebrada La Malena, donde podrían presentarse aumentos rápidos de nivel.

Alerta naranja en el Cesar: ¿qué significa?

La Oficina Departamental de Gestión del Riesgo reforzó el seguimiento de los cuerpos de agua ante la posibilidad de crecientes súbitas, un fenómeno que puede producir incrementos del caudal en periodos muy cortos.

El nivel naranja no significa que exista actualmente una inundación generalizada ni que un río vaya necesariamente a desbordarse. La clasificación advierte sobre una probabilidad moderada de crecientes o niveles altos y obliga a mantener medidas preventivas en los sectores expuestos.

El Ideam actualiza diariamente sus alertas hidrológicas para advertir sobre crecientes súbitas, niveles altos, tránsito de crecientes y posibles desbordamientos. Estos boletines sirven de referencia a los organismos de gestión del riesgo para activar acciones preventivas.

Guatapurí, Badillo y La Malena están bajo vigilancia

Entre los puntos que requieren especial atención aparecen los ríos Guatapurí y Badillo, además de la quebrada La Malena y otros afluentes de la cuenca alta del río Cesar.

La vigilancia se concentra principalmente en Valledupar, La Paz, Manaure Balcón del Cesar y Pueblo Bello, debido a la presencia de comunidades, zonas rurales, vías y actividades productivas próximas a los cauces.

El Guatapurí ha mostrado variaciones recientes en sus niveles. Durante el fin de semana, la Gobernación del Cesar ya había informado sobre un incremento observado en la estación de Chemesquemena, en la parte alta de la cuenca, y activó mecanismos preventivos para seguir su comportamiento.

Puede crecer un río aunque no llueva en Valledupar

Este es uno de los aspectos que las autoridades consideran más importantes para la ciudadanía. Una creciente súbita no necesita coincidir con una lluvia intensa en el lugar donde se encuentran los bañistas o habitantes ribereños. Si las precipitaciones ocurren en las montañas o zonas altas de la cuenca, el volumen de agua puede desplazarse rápidamente río abajo.

Petra Romero, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo del Cesar, explicó que los niveles pueden aumentar en cuestión de minutos como consecuencia de las lluvias registradas aguas arriba.

Por esa razón, una mañana despejada en Valledupar no descarta que el Guatapurí pueda experimentar posteriormente una variación provocada por precipitaciones ocurridas en la Sierra Nevada.

Autoridades piden alejarse de los cauces

Mientras permanezcan las condiciones de riesgo, Gestión del Riesgo recomienda evitar actividades recreativas, pesca o permanencia innecesaria cerca de ríos y quebradas. También se pide no intentar cruzar corrientes que hayan aumentado de nivel, incluso cuando tradicionalmente sean utilizadas como pasos peatonales o vehiculares.

Las comunidades ribereñas deben prestar atención a cambios repentinos en el color, velocidad o nivel del agua y reportar cualquier situación anormal a los organismos de emergencia.

La recomendación tiene especial importancia para bañistas y visitantes del Guatapurí, porque una creciente que se origina en la cuenca alta puede desplazarse hacia sectores más bajos sin que previamente haya llovido con fuerza sobre la ciudad.

El Cesar viene de varios días de inestabilidad

La alerta coincide con un periodo de mayor actividad atmosférica sobre el Caribe colombiano, que ha favorecido lluvias en Cesar y sectores de la Sierra Nevada de Santa Marta. Estas condiciones obligan a mantener vigilancia no solo sobre el Guatapurí, sino también sobre quebradas y ríos con capacidad para responder rápidamente a precipitaciones intensas.

El Ideam confirmó que los boletines hidrológicos nacionales se actualizan dos veces al día, por lo que la clasificación de cada cuenca puede aumentar, mantenerse o disminuir dependiendo de las lluvias y del comportamiento observado en las estaciones de monitoreo.

Por ahora, el escenario en el norte del Cesar es de prevención y vigilancia, no de una emergencia generalizada. El llamado es a evitar los cauces mientras persistan las lluvias y mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales.

La principal advertencia es sencilla: el peligro de una creciente no siempre está donde está lloviendo; muchas veces viene bajando desde kilómetros aguas arriba.

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