Álvaro Uribe en indagatoria ante la Fiscalía aseguró que comparecía con tristeza, pero por respeto a la Constitución, su familia, sus compatriotas y la justicia. Antes de ingresar a la diligencia este viernes 4 de septiembre, el expresidente rechazó los señalamientos en su contra y afirmó: «Creí que le había servido a la Nación, pero hoy acudo a decir que no he sido asesino».
La Fiscalía investiga la presunta responsabilidad de Uribe en hechos relacionados con las masacres de La Granja y El Aro, ocurridas en Ituango, Antioquia, en 1996 y 1997. El expediente también incluye crímenes cometidos en San Roque, la posible conformación de una estructura paramilitar que habría usado como base la hacienda Guacharacas y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle, ocurrido en 1998.
Uribe ejerció como gobernador de Antioquia entre 1995 y 1997; por esa razón, el ente acusador busca establecer si tuvo alguna participación, por acción u omisión, en los hechos investigados. La diligencia de indagatoria permite que conozca formalmente los señalamientos y entregue su versión, pero no significa que haya sido condenado ni que su responsabilidad esté demostrada.
Uribe rechazó los señalamientos por paramilitarismo
En su declaración, el exmandatario sostuvo que esta acusación se suma a otras que ha enfrentado durante su trayectoria pública. Además, atribuyó los señalamientos a lo que llamó el «comité de mis adversarios». Según dijo, lo han acusado de tener vínculos con Pablo Escobar y de ser «narcoparamilitar», pese a los resultados de sus gobiernos contra el narcotráfico y las estructuras paramilitares.
Uribe también defendió su política de Seguridad Democrática y respondió a los cuestionamientos sobre violaciones de derechos humanos. Al referirse a las ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos, manifestó que ese término fue acuñado por alguien de su gobierno que, según él, «mejor debió evitarlos o sancionarlos a tiempo».
El expresidente recordó igualmente el proceso por presunto soborno a testigos, aunque la indagatoria de este viernes corresponde a un expediente diferente. La investigación actual se concentra en hechos de violencia paramilitar registrados en Antioquia durante la década de 1990 y en la eventual responsabilidad que pudo tener cuando dirigía ese departamento. El proceso fue remitido en septiembre de 2020 por la Corte Suprema de Justicia a la Fiscalía. El alto tribunal perdió la competencia después de que Uribe renunció al Senado. Desde entonces, el expediente quedó bajo conocimiento de la justicia ordinaria.
Mencionó a Petro y negó un acuerdo político
Durante la declaración, Uribe también negó la existencia de una alianza con el expresidente Gustavo Petro. Aseguró que la acusación de «petro-uribismo» busca sembrar desconfianza entre sus compañeros políticos. Sin embargo, defendió las garantías constitucionales para Petro y para cualquier ciudadano que enfrente una investigación judicial.
«Al Gobierno Petro lo combatimos mirando a los ojos y sin pretensiones de pactos o favorecimientos», señaló. No obstante, agregó que no comparte la actitud del «diente por diente o del ojo por ojo». Por ello, dijo reclamar para su adversario las mismas garantías procesales que pide para sí mismo. Esta referencia ocurre después de las críticas surgidas por algunas coincidencias entre el Centro Democrático y sectores del petrismo en el Congreso. En julio, Uribe ya había explicado que el diálogo con sus adversarios no significaba una alianza permanente, como informó Noticias del Cesar.
El exmandatario también relacionó su comparecencia con la condena de su hermano Santiago Uribe. La Corte Suprema confirmó contra este último una pena de 28 años y tres meses de prisión por homicidio agravado y concierto para delinquir agravado, dentro del proceso por el grupo paramilitar conocido como Los 12 Apóstoles. Álvaro Uribe calificó esa condena como injusta y defendió nuevamente la inocencia de su hermano.
La defensa del expresidente, encabezada por Jaime Granados, había solicitado aplazar la diligencia. Uno de sus argumentos fue que necesitaba estudiar una declaración reciente de Salvatore Mancuso. También existe una controversia sobre si la investigación debe permanecer en la Fiscalía o pasar a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. Pese a esas solicitudes, Álvaro Uribe acudió a la indagatoria y reiteró que continuará defendiendo su inocencia. «El dolor que me afecta no deteriora mi amor y mi lucha por Colombia», expresó al finalizar el pronunciamiento divulgado en sus redes sociales.

