El representante Daniel Briceño lanzó un mensaje directo a los congresistas que anunciaron que no asistirán a la posesión de Abelardo de la Espriella. El legislador afirmó que pueden ausentarse, pero les pidió que renuncien al salario y a las prestaciones correspondientes a ese día.
Briceño cuestiona la ausencia de los congresistas
La declaración surgió durante la plenaria de la Cámara de Representantes de este martes 28 de julio. Allí se discutió el traslado de la ceremonia presidencial, prevista para el próximo 7 de agosto en Cali.
Briceño aseguró que no existe una excusa válida para que los congresistas abandonen sus responsabilidades por razones políticas.
“Señores colegas, quienes no quieran asistir están en todo su derecho de hacerlo, pero renuncien al día de salario y a sus prestaciones”, manifestó el representante.
Además, señaló que la posesión representa un acto institucional que supera las diferencias entre el Gobierno entrante y los partidos de oposición. Por eso, pidió a los legisladores cumplir con sus responsabilidades.
El Pacto Histórico anunció que no asistirá
El mensaje de Briceño apareció después de que la bancada del Pacto Histórico anunciara que sus 61 congresistas no participarán en la posesión.
El representante Alfredo Mondragón aseguró que ningún integrante de esa colectividad acudirá a la ceremonia. También anunció manifestaciones pacíficas en diferentes ciudades del país.
Por su parte, el senador Iván Cepeda había informado que tampoco asistiría. El dirigente estará en Barranquilla durante una concentración convocada para esa misma jornada.
La oposición sostiene que su ausencia representa una manifestación política contra Abelardo de la Espriella. En cambio, Briceño considera que esa decisión no debe financiarse con recursos públicos.
“Si no van, renuncien al salario”
Briceño reconoció que los congresistas tienen derecho a expresar su desacuerdo con el presidente electo. Sin embargo, indicó que también deben asumir las consecuencias de faltar a una sesión institucional.
El representante no planteó impedir las protestas ni obligar a los legisladores a respaldar al nuevo Gobierno. Su reclamo se concentró en el pago correspondiente a la jornada.
Por esa razón, resumió su posición con una exigencia concreta: si deciden no asistir, deben renunciar al salario y a las prestaciones de ese día.
El pronunciamiento recibió el respaldo de sectores políticos que consideran obligatoria la presencia de los congresistas. Al mismo tiempo, simpatizantes de la oposición defendieron la ausencia como una forma de protesta democrática.
¿Pueden descontarles el salario?
El artículo 192 de la Constitución establece que el presidente de la República debe tomar posesión ante el Congreso. Por tanto, la participación de senadores y representantes forma parte del acto constitucional de transmisión del poder.
Además, el artículo 271 de la Ley 5 de 1992 regula las inasistencias de los congresistas. La norma señala que una ausencia sin excusa válida no causa los salarios ni las prestaciones correspondientes.
No obstante, la aplicación de esa disposición no depende de la solicitud de Briceño. Primero, el Congreso deberá registrar las ausencias. Después, sus autoridades tendrán que revisar las justificaciones presentadas.
Por lo tanto, el descuento no puede considerarse automático. La declaración de Briceño representa una exigencia política basada en el reglamento del Congreso.
La posesión aumenta la confrontación política
La discusión aparece a pocos días de la posesión de Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto. El mandatario electo propuso trasladar la ceremonia a Cali después de desistir de realizarla en una guarnición militar.
La ausencia anunciada por el Pacto Histórico elevó la tensión entre el nuevo oficialismo y la oposición. Ahora, la discusión también incluye el salario de los congresistas que decidan no asistir.
Briceño insistió en que las diferencias políticas no deben convertirse en una excusa para abandonar las funciones legislativas.
Mientras tanto, las mesas directivas del Congreso tendrán que definir cómo registrarán las ausencias y qué justificaciones aceptarán. Hasta entonces, la petición de que los congresistas renuncien al salario seguirá dentro del debate político.


