Las altas temperaturas en el Cesar alcanzaron niveles extraordinarios durante los primeros días de septiembre. En Pailitas se registraron 42 °C, una temperatura que superó ampliamente la máxima histórica reportada para esa estación, mientras Valledupar alcanzó 40,2 °C en medio de la intensa temporada seca que afecta al departamento.
El dato de Pailitas se produjo el 9 de septiembre y representa un aumento de aproximadamente 3,8 °C frente al máximo histórico anterior citado para ese punto de medición. La situación coincide con el fortalecimiento de El Niño y con una disminución de las lluvias que ya genera impactos en fuentes de agua, cultivos y ganadería en diferentes municipios del Cesar.
Pailitas llegó a 42 °C durante septiembre
El registro no significa que Pailitas mantenga temperaturas de 42 °C durante todo el día ni que sea la temperatura promedio del municipio. Se trata de una máxima puntual registrada por la estación meteorológica, un dato que sirve para dimensionar la intensidad del calor alcanzado durante esta temporada.
El comportamiento también se siente en la capital del Cesar. Valledupar registró una máxima de 40,2 °C durante los primeros días de septiembre, cifra considerablemente superior a las temperaturas habituales de la ciudad. La combinación de radiación solar, poca nubosidad y reducción de precipitaciones está favoreciendo jornadas particularmente calurosas.
El Ideam mantiene especial seguimiento a las condiciones asociadas con El Niño, fenómeno que continúa fortaleciéndose y que presenta una probabilidad superior al 90 % de mantenerse hasta el primer trimestre de 2027. Entre sus posibles impactos aparecen déficits de precipitación, reducción de caudales, incremento de temperaturas y mayor amenaza de incendios de cobertura vegetal.
El calor agrava la sequía en el Cesar
Los registros de temperatura ocurren mientras el departamento enfrenta impactos visibles de la sequía. Noticias del Cesar informó que más de 3.000 reses han muerto y alrededor de 20.000 animales han tenido que ser trasladados hacia zonas con mejores condiciones de agua y alimento, según reportes recientes del gremio ganadero.
La menor disponibilidad de agua también ha llevado a plantear una revisión de las concesiones sobre el río Guatapurí ante el riesgo de una reducción sostenida del caudal. La preocupación principal es garantizar el abastecimiento humano si la temporada seca se extiende y aumenta la presión sobre la principal fuente de agua de Valledupar.
Además, las temperaturas elevadas aumentan el riesgo de incendios forestales y de cobertura vegetal. Los municipios con extensas zonas rurales, pastizales secos y vegetación expuesta pueden presentar mayor vulnerabilidad cuando coinciden temperaturas extremas, viento y ausencia prolongada de lluvias.
Para la población, las autoridades sanitarias recomiendan evitar exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación, mantener una adecuada hidratación y prestar atención especial a niños, adultos mayores y personas que realizan labores prolongadas al aire libre.
Los 42 °C registrados en Pailitas representan así una señal adicional de la intensidad de la temporada seca que atraviesa el Cesar. Mientras tanto, Valledupar también supera los 40 °C y el departamento enfrenta simultáneamente disminución de fuentes hídricas, afectaciones al ganado y mayor riesgo de incendios.


