La sequía en el Cesar continúa golpeando con fuerza al sector ganadero. Representantes del gremio reportan que más de 3.000 reses han muerto por la falta de agua y alimento, mientras cerca de 20.000 animales han tenido que ser trasladados hacia otras zonas para intentar mantenerlos con vida. Productores piden medidas adicionales e incluso que se evalúe una declaratoria de calamidad pública.
El deterioro de las fuentes hídricas y de los pastos ha elevado los costos de producción y obligado a algunos ganaderos a reducir sus hatos. Óscar Daza, representante de los productores del Cesar ante Fedegán, advirtió que existen sectores donde se acumulan alrededor de 90 días sin lluvias, una situación que ha llevado a vender animales antes de que las condiciones empeoren.
Sequía en el Cesar golpea con fuerza a la ganadería
Las cifras tienen diferentes fechas de corte y por eso deben distinguirse. El balance oficial de Fedegán citado por la Gobernación del Cesar registraba, al 1 de agosto de 2026, 2.376 bovinos muertos en el departamento, la mayor mortalidad asociada a El Niño entre los territorios de la región Caribe.
Ese mismo balance reportó 19.730 bovinos desplazados y 167.040 hectáreas afectadas en el Cesar entre el 1 de junio y el 1 de agosto. Posteriormente, representantes gremiales elevaron el cálculo de mortalidad a más de 3.000 animales y señalaron que los traslados ya rondaban los 20.000 bovinos.
El impacto no se limita a las muertes. La escasez de pastos y agua obliga a comprar concentrados, silo y otros suplementos para sostener los hatos. En sectores rurales entre Agustín Codazzi y Cuatro Vientos ya se han conocido casos de productores que decidieron vender terneros para reducir los costos de alimentación y evitar pérdidas mayores.
La situación también amenaza la producción de carne y leche. Los animales sometidos a estrés por calor, poca disponibilidad de agua y alimentación insuficiente reducen su productividad, mientras los ganaderos deben asumir mayores costos para transportar agua, comprar alimento o movilizar el ganado hacia predios con mejores condiciones.
Más de 9.000 pequeños ganaderos recibirán apoyo
Ante la emergencia, el Ministerio de Agricultura y la Gobernación del Cesar pusieron en marcha el programa Forrajes Milagro, dirigido a más de 9.000 pequeños ganaderos con hatos inferiores a 50 bovinos. La estrategia busca suministrar alimento para evitar nuevas muertes durante la etapa crítica de El Niño y extender la atención hasta mayo de 2027.
El programa fue lanzado en el Centro de Investigación Motilonia de Agrosavia, en Agustín Codazzi. De acuerdo con el Gobierno del Cesar, el objetivo es proteger a pequeños productores y mantener alimento disponible durante los meses en que se prevé que continúen las condiciones secas.
La sequía también comienza a conectar varios problemas que Noticias del Cesar ha venido documentando. Valledupar figura entre las capitales con mayor vulnerabilidad frente a El Niño, especialmente por la presión sobre las fuentes de agua y la posibilidad de una reducción prolongada de los caudales.
Precisamente, la menor disponibilidad hídrica ya llevó a plantear una revisión de las concesiones sobre el río Guatapurí. Para el campo, el problema es similar: jagüeyes, quebradas, pozos y pasturas pierden capacidad para sostener los animales a medida que se prolonga la ausencia de precipitaciones.
El gremio ganadero considera que las ayudas alimentarias son necesarias, pero reclama una respuesta más amplia que incluya disponibilidad de agua y medidas de emergencia. Mientras tanto, el dato más reciente divulgado por sus representantes mantiene la alarma encendida: más de 3.000 reses muertas y cerca de 20.000 trasladadas por los efectos de la sequía en el Cesar.


