La caída de caudales en el Cesar encendió las primeras alertas de la autoridad ambiental ante el escenario climático denominado Súper Niño 2026-2027. Corpocesar intensificó las jornadas de monitoreo en ríos y quebradas del departamento para evaluar la disponibilidad de agua y anticiparse a posibles dificultades de abastecimiento.
La Corporación Autónoma Regional del Cesar adelanta estas mediciones a través del grupo encargado de la gestión del riesgo de desastres y del monitoreo de la oferta hídrica. Los técnicos revisan el comportamiento de diferentes corrientes superficiales para determinar si la disminución observada continúa o se agrava durante las próximas semanas.
Monitoreos detectaron una menor oferta hídrica
Durante las jornadas recientes, Corpocesar constató una reducción en la oferta de agua de algunos afluentes. La situación genera preocupación porque estas fuentes abastecen a comunidades urbanas y rurales, además de sostener actividades como la agricultura y la ganadería.
Los monitoreos se realizaron en los ríos y quebradas Manaure, Chiriaimo, Magiriaimo, Sicarare, Maracas, Socomba, Tucuy, Sororia, San Pedro, Honda, Buturama, Torcoroma y San Alberto.
La entidad anunció que continuará tomando mediciones para comparar los niveles y establecer si la tendencia a la baja se mantiene. Esta información servirá para emitir alertas dirigidas a las alcaldías, comunidades y usuarios del recurso hídrico.
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Riesgo de desabastecimiento en el Cesar
La reducción de los caudales podría afectar principalmente a los municipios y zonas rurales que dependen de quebradas, pozos, jagüeyes y acueductos veredales. Una temporada seca prolongada puede limitar la disponibilidad de agua para el consumo humano, los cultivos y el sostenimiento del ganado.
Además, la disminución de la oferta hídrica puede aumentar la presión sobre las fuentes disponibles y provocar conflictos entre los diferentes usuarios. Por esta razón, Corpocesar considera necesario actuar antes de que las dificultades se conviertan en una emergencia.
El seguimiento permitirá identificar cuáles corrientes presentan una mayor afectación y qué poblaciones podrían necesitar medidas especiales para garantizar el suministro.
Corpocesar prepara alertas y medidas preventivas

La autoridad ambiental explicó que el trabajo no se limita a medir los ríos. Los resultados deben convertirse en decisiones relacionadas con el uso responsable del agua, la priorización del consumo humano y la protección de nacimientos y zonas de recarga.
También podrían contemplarse restricciones temporales en las áreas donde la reducción de los caudales amenace el abastecimiento. Estas decisiones dependerán del comportamiento de las fuentes y de la información recogida durante las nuevas jornadas.
Corpocesar reiteró el llamado a cumplir las disposiciones establecidas en la Resolución 250 del 21 de mayo de 2026, mediante la cual se orientan acciones para proteger y utilizar responsablemente el recurso hídrico dentro de su jurisdicción.
Llamado a cuidar el agua
La entidad pidió a los habitantes del departamento evitar el desperdicio y reportar situaciones como captaciones ilegales, contaminación o usos que puedan afectar el acceso de las comunidades.
Para el Cesar, la amenaza de una temporada seca intensa no es un asunto lejano. El departamento ha enfrentado periodos prolongados de sequía que han reducido la capacidad de sus fuentes y afectado tanto a los centros poblados como a las zonas productivas.
El monitoreo permanente será determinante para saber hasta dónde puede llegar la disminución de los caudales y qué decisiones deberán adoptar las autoridades. Corpocesar continuará evaluando los ríos y quebradas con el objetivo de proteger la oferta hídrica y prevenir escenarios de desabastecimiento.


