El gastrónomo vallenato Rubén Campo superó la crisis de la pandemia y regresó a su tierra para educar sobre el café de especialidad. Con su proyecto, busca cultivar variedades exóticas y transformar la cultura local.
La historia de Rubén Campo es la de un joven apasionado por las raíces de su tierra y los granos exóticos. A sus 33 años, este emprendedor nacido en Valledupar ha dedicado su vida profesional a la gastronomía y al barismo. En sus inicios, emigró muy joven a Bogotá, donde forjó su experiencia trabajando en restaurantes de alta cocina, tiendas especializadas y cadenas hoteleras como el Hilton. Allí escaló posiciones, pasando de mesero hasta convertirse en jefe de barra.
Sin embargo, la llegada de la pandemia lo dejó sin empleo, obligándolo a tomar decisiones drásticas sobre su futuro. Fue en ese momento de incertidumbre cuando decidió regresar a su ciudad natal y dar vida a su proyecto soñado: Campo Gourmet.

¿Cómo nació Campo Gourmet y su evolución física?
El camino para establecer este negocio dedicado al café de especialidad en Valledupar estuvo lleno de retos, aprendizaje y adaptación.
- El inicio virtual: Durante la pandemia, la marca nació como una tienda en línea donde comercializaban métodos de preparación, bolsas de café y accesorios para baristas.
- El primer esfuerzo físico: Su primera incursión presencial fue en el Parque de los Cortijos, operando desde un quiosco móvil que Rubén y su hermano empujaban diariamente para atender a sus clientes.
- El aprendizaje en el río: Posteriormente, alquilaron un local en el sector del río durante cinco meses, pero descubrieron que no era su nicho ideal debido a que la economía allí dependía exclusivamente de los fines de semana.
- La consolidación actual: Desde hace un año y medio, se establecieron en el Parque de las Madres, un espacio que ha tenido una gran acogida por parte de oficinistas y personas que buscan una experiencia segura y cómoda.

Culturizar a través del café de especialidad
El objetivo de Rubén va mucho más allá de vender una bebida; su misión es «culturizar a la gente» sobre todo lo que rodea al buen café. Para lograr esto, Campo Gourmet ofrece catas educativas donde los asistentes aprenden el recorrido completo del grano, desde el suelo hasta la taza.
En estas experiencias, las personas exploran las distintas variedades, los procesos de fermentación y realizan un despertar sensorial utilizando esencias y frutas para estimular el olfato y el paladar. Además, se les enseña a evaluar cafés de buena y mala calidad mediante distintos métodos de preparación. Al finalizar, los participantes reciben un certificado que avala su nuevo conocimiento.
Para garantizar la calidad, el proyecto trabaja directamente con granos cultivados en dos importantes zonas de la región: la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá.
El sueño de cultivar variedades exóticas
A futuro, el sueño más grande de Rubén es convertirse en caficultor. Su meta es cultivar variedades exóticas para poder ofrecer a los ciudadanos del común una taza con sabores únicos que jamás imaginarían que existen.
Finalmente, el emprendedor vallenato hace una invitación directa a los habitantes del Cesar a valorar la agricultura local, consumir lo que ofrece el departamento y apoyar la unión de las marcas para masificar la cultura del café.


