El carbón que permanece en las antiguas áreas mineras de Prodeco volvió al centro de la discusión regional. Alcaldes del Cesar plantearon al Gobierno nacional estudiar su aprovechamiento para alimentar una central termoeléctrica en el departamento, como alternativa para fortalecer la generación eléctrica y responder a los riesgos que enfrenta el país por el fenómeno de El Niño.
La propuesta fue expuesta durante la reunión que el presidente Abelardo De La Espriella sostuvo en Barranquilla con gobernadores y alcaldes del Caribe para revisar medidas de seguridad energética. El encuentro se realizó después de una reunión del mandatario con representantes de empresas térmicas y dejó compromisos relacionados con ahorro de energía y agua, protección de infraestructura y estabilidad financiera del sistema.
¿En qué consiste la propuesta del Cesar?
El alcalde de Agustín Codazzi, Hernán Baquero, explicó que los mandatarios plantearon aprovechar parte del carbón asociado a las operaciones que Prodeco dejó en el corredor minero del Cesar para desarrollar generación termoeléctrica dentro del propio departamento.
La idea, según lo planteado por Baquero, sería que ese recurso no quede únicamente como una reserva bajo tierra, sino que pueda utilizarse para producir electricidad y darle al Cesar una participación más directa en la generación energética.
El planteamiento surge cinco años después de que el Grupo Prodeco iniciara su salida de la explotación carbonífera del departamento. En febrero de 2021, la compañía presentó la renuncia a cinco títulos mineros. La Agencia Nacional de Minería aceptó posteriormente la terminación de tres, mientras que sobre otros contratos han continuado diferencias jurídicas relacionadas con la liquidación, reversión de bienes y estado de las operaciones.
Por eso, la propuesta todavía está lejos de convertirse en una planta en construcción. Antes tendrían que definirse aspectos jurídicos, mineros, ambientales, técnicos y financieros, además de establecer quién podría explotar el carbón y bajo qué figura.
¿Por qué una termoeléctrica precisamente ahora?
Colombia obtiene una parte importante de su electricidad de centrales hidroeléctricas. Cuando disminuyen los aportes de agua a los embalses durante fenómenos climáticos como El Niño, las plantas térmicas adquieren mayor importancia como respaldo del sistema.
Desde mayo, el Ministerio de Minas y Energía había activado una hoja de ruta con 50 acciones para enfrentar El Niño 2026-2027, ante la posibilidad de que el fenómeno alcance una intensidad superior a moderada durante el último trimestre del año.
Además, en julio la CREG activó medidas especiales después de recibir análisis técnicos que identificaron condiciones capaces de afectar la atención segura y confiable de la demanda, entre ellas la reducción de la disponibilidad del recurso hídrico.
Más recientemente, el Gobierno acordó con Enel y AES modificar los mantenimientos de las centrales de El Guavio y Chivor II para evitar que coincidieran durante los meses considerados más exigentes para el Sistema Interconectado Nacional.
Una termoeléctrica funciona de manera distinta a una hidroeléctrica: utiliza combustibles —como carbón o gas— para producir calor, generar vapor y mover turbinas que finalmente producen electricidad. Su papel puede ser especialmente relevante cuando disminuye la generación hidráulica.
El Cesar produce carbón, pero compra electricidad
Aquí aparece uno de los argumentos que los alcaldes quieren poner sobre la mesa.
Durante décadas, el Cesar ha sido uno de los principales territorios productores de carbón térmico de Colombia. Municipios como La Jagua de Ibirico, Becerril, El Paso y Agustín Codazzi han estado estrechamente ligados a esa actividad minera.

Sin embargo, el hecho de producir carbón no significa que el departamento genere localmente toda la electricidad que consume.
La propuesta busca precisamente abrir esa discusión: ¿podría una parte del recurso energético que sale del territorio utilizarse también para garantizar energía en el Cesar y respaldar al sistema nacional?
La ANM mantiene actualmente un proceso de recuperación y administración de activos que pertenecieron al Grupo Prodeco. La entidad informó que trabaja sobre cerca de 147.000 activos mineros relacionados con las antiguas operaciones de La Jagua y Calenturitas, proceso que tiene acompañamiento de organismos de control.
También está en juego la economía del corredor minero
La propuesta no tiene únicamente un componente eléctrico.
La salida de Prodeco provocó un fuerte impacto económico en los municipios carboníferos del Cesar por la reducción de actividad empresarial, contratación, empleo y regalías. La propia documentación oficial de la ANM ha reconocido que la renuncia de los títulos generó preocupación económica y social en La Jagua de Ibirico y otros municipios de la zona.
Una eventual central termoeléctrica podría generar demanda de carbón, empleo y contratación regional, pero sus beneficios y costos dependerían del tamaño de la planta, la inversión, el precio de generación y las condiciones ambientales bajo las cuales se desarrollara.
También tendría que evaluarse cómo encajaría un proyecto de estas características dentro de la transición energética del país y de los compromisos ambientales aplicables.
El Gobierno todavía no ha aprobado la planta
Ese punto debe quedar claro.
Hasta ahora se trata de una propuesta presentada por mandatarios del Cesar y no de un proyecto aprobado, financiado o adjudicado por el Gobierno nacional. La reunión de Barranquilla sí produjo compromisos generales para enfrentar El Niño y proteger la seguridad energética, pero públicamente no se ha anunciado todavía la construcción de una termoeléctrica en el Cesar.
La gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán, señaló después del encuentro que los mandatarios territoriales asumieron compromisos relacionados con campañas de ahorro y el pago de obligaciones del servicio eléctrico, mientras los operadores también deberán ejecutar acciones para garantizar la estabilidad del sistema.
En paralelo, el país sigue ampliando la capacidad renovable. El Ministerio de Minas informó en julio que una subasta permitió adjudicar 995 megavatios de generación solar y cerca de 100 megavatios de almacenamiento con baterías, como parte del esfuerzo por diversificar la matriz energética.
Así las cosas, la discusión que abre el Cesar no necesariamente enfrenta carbón y energías renovables como alternativas excluyentes. La pregunta que deberá resolver el Gobierno es si el carbón de las antiguas áreas de Prodeco puede tener un papel temporal de respaldo energético, bajo qué condiciones y con qué beneficios concretos para el departamento que durante décadas lo produjo.

