La Selección Colombia perdió 1-0 frente a Paraguay en Nueva Jersey, en su segundo amistoso después del Mundial de 2026. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo volvió a mostrar dificultades para generar juego ofensivo, pese a los cambios de nombres y al uso de un sistema con tres defensores centrales.
El único gol del encuentro llegó a los 56 minutos por intermedio de Hugo Adrián Benítez, quien aprovechó una acción ofensiva paraguaya para darle la ventaja definitiva a los guaraníes. Colombia intentó reaccionar con cambios y mayor posesión, pero no logró transformar el dominio del balón en opciones claras de gol.
Lorenzo volvió a mover el equipo
El técnico colombiano aprovechó el amistoso para seguir probando jugadores y variantes tácticas. Esta vez apostó por una línea de tres centrales, buscando mayor solidez defensiva y diferentes salidas desde el fondo.
Entre las novedades estuvieron Aldair Quintana en el arco y Kevin Andrade en defensa. Quintana sufrió un fuerte choque en los primeros minutos que le provocó una herida en la cabeza, aunque pudo continuar en el partido vendado.
Sin embargo, el cambio de esquema no solucionó los problemas que ya se habían visto en el empate 1-1 contra México. Colombia volvió a tener dificultades para acelerar, asociarse cerca del área rival y generar profundidad.
Yáser Asprilla fue de los que más intentó
Dentro de un partido con pocas opciones ofensivas, Yáser Asprilla apareció como uno de los futbolistas que intentó romper líneas a través del desequilibrio individual.
El volante buscó encarar y darle velocidad al ataque, aunque fue perdiendo influencia con el paso de los minutos. Paraguay logró controlar buena parte de las aproximaciones colombianas y, después de marcar, retrocedió líneas para proteger la ventaja.
Colombia tuvo más posesión durante algunos tramos del segundo tiempo, pero la circulación fue lenta y predecible. Faltaron asociaciones y movimientos que permitieran generar superioridad en los últimos metros.
Los cambios tampoco encontraron el empate
Lorenzo movió el banco buscando modificar el desarrollo del encuentro. Jaminton Campaz y Kevin Viveros ingresaron al comienzo del segundo tiempo, mientras posteriormente aparecieron Samuel Velásquez, Matías Orozco, Jhon Solís, Daniel Muñoz y Camilo Durán.
Pese a las variantes, el funcionamiento colectivo cambió poco.
En la zona defensiva, Dávinson Sánchez y Jhon Lucumí respondieron en términos generales, mientras que en el mediocampo Gustavo Puerta y Richard Ríos no pudieron imponer el ritmo que necesitaba Colombia para construir ataques con mayor claridad.
Luis Suárez tuvo una de las pocas aproximaciones importantes en la primera parte, con un intento de tacón dentro del área que terminó controlado por el arquero paraguayo.
Dos amistosos y más preguntas que respuestas
La gira posterior al Mundial comenzó con un empate 1-1 ante México en Baltimore y ahora suma la derrota frente a Paraguay.
Más allá de los resultados, estos encuentros forman parte del proceso de renovación que inició Lorenzo luego de la Copa del Mundo. Para esta triple fecha fueron convocados 26 jugadores, nueve de ellos debutantes, con la intención de comenzar a construir el equipo que afrontará el ciclo hacia la Copa América 2028 y las Eliminatorias de 2030.
La principal dificultad hasta el momento está en la creación de juego. Colombia ha tenido posesiones prolongadas, pero pocas veces logra convertirlas en situaciones claras frente al arco rival.
En esta etapa también se nota la ausencia de jugadores como James Rodríguez y Juan Fernando Quintero, quienes durante años asumieron buena parte de la generación ofensiva de la Selección.
Perú será el último examen de la gira
Colombia tendrá una nueva oportunidad para seguir probando alternativas el próximo martes 6 de octubre, cuando enfrente a Perú desde las 6:45 p. m., hora colombiana, en Estados Unidos. La Federación Colombiana de Fútbol confirmó ese compromiso como el tercero de la actual ventana internacional.
Ese partido servirá para que Lorenzo continúe observando a los nuevos convocados y busque mejorar un funcionamiento ofensivo que, tras los encuentros frente a México y Paraguay, todavía no termina de consolidarse.

