Carlos Eduardo Campo Cuello está cada vez más cerca de dar el salto desde su trayectoria agroempresarial y pública en el Cesar hasta la gerencia general del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA. Su nombre aparece como la principal opción del Gobierno para dirigir una entidad con la que ya tuvo relación desde dos orillas: como productor agropecuario y como secretario de Agricultura departamental. Sin embargo, el nombramiento todavía no aparece formalizado en los registros públicos del Instituto.
Carlos Eduardo Campo sería el nuevo gerente del ICA
La posibilidad tomó fuerza después de conocerse la publicación de su hoja de vida dentro del proceso previo a una eventual designación. Además, el exviceministro de Agricultura Juan Gonzalo Botero aseguró públicamente que el Gobierno escogió a Campo para ocupar la Gerencia General del ICA.
Aun así, existe una precisión institucional necesaria. Hasta este domingo 23 de agosto, el directorio oficial del ICA continúa identificando a Paula Andrea Cepeda Rodríguez como gerente general. Por tanto, mientras no se conozca el acto administrativo o la posesión correspondiente, la llegada de Campo debe presentarse como una designación pendiente de formalización.
De concretarse, asumiría una de las entidades técnicas más importantes para el campo colombiano. El ICA vigila la sanidad animal y vegetal, controla insumos agropecuarios, participa en los procesos de admisibilidad para exportaciones y protege el estatus sanitario que permite vender productos colombianos en mercados internacionales.
Campo ya conoce al ICA desde el sector productivo
La eventual llegada tiene un antecedente particular. Carlos Eduardo Campo ya trabajó directamente con programas del ICA desde el sector privado.
En 2014, la propia entidad documentó una visita a la finca Pan de Azúcar, vinculada a Kankuaka, donde Campo se desempeñaba como gerente de planeación y operaciones. Allí desarrollaban producción de leche, biogenética bovina y cultivos de mango con aspiraciones de exportación hacia Europa.
El ICA acompañaba entonces el proyecto mediante controles contra la mosca de la fruta, buenas prácticas agrícolas y procesos sanitarios necesarios para acceder a mercados internacionales.
Campo explicó en aquella oportunidad que la empresa buscaba transformar la producción agropecuaria mediante alimentos sostenibles y diferenciados. La finca había trabajado incluso con variedades de mango orientadas al mercado europeo.
Ese antecedente cobra ahora una dimensión distinta: quien recibió acompañamiento técnico del ICA como empresario podría terminar dirigiendo la institución que regula y protege sanitariamente la actividad agropecuaria nacional.
De pedirle respuestas al ICA a poder dirigirlo
La relación cambió de escenario cuando Campo llegó a la Secretaría de Agricultura del Cesar durante la administración del gobernador Francisco Ovalle Angarita.
En 2017, ante los brotes de fiebre aftosa registrados en Colombia, Campo pidió al Ministerio de Agricultura y al ICA explicar las medidas de contención y analizar los riesgos para la ganadería cesarense.
La preocupación estaba relacionada con el ingreso irregular de ganado desde Venezuela y la posibilidad de que una emergencia sanitaria afectara el hato del departamento y cerrara mercados internacionales para carne, animales y genética bovina.
Ahora, casi una década después, una eventual gerencia del ICA lo pondría precisamente del lado de la institución responsable de responder ante ese tipo de emergencias.
Una trayectoria entre empresa y administración pública
Campo es ingeniero industrial y cuenta con formación de posgrado en áreas de administración, mercadeo y liderazgo empresarial.
Su perfil oficial en la antigua Agencia de Renovación del Territorio registra experiencia en creación de empresas, planeación estratégica y competitividad. También fue presidente del Consejo Nacional de Secretarios de Agricultura y del Comité Lácteo del Cesar.
En el Gobierno departamental ejerció como secretario de Agricultura, Desarrollo Empresarial y Turismo del Cesar durante la administración de Francisco Ovalle.
Posteriormente pasó al Gobierno nacional como director de Programación y Gestión para la Implementación en la Agencia de Renovación del Territorio, ART, cargo desde el cual estuvo relacionado con la ejecución y seguimiento de iniciativas en municipios PDET.
En el sector privado ha mantenido su vinculación con proyectos agropecuarios a través de Kankuaka.
El Cesar gana espacio en las entidades del agro
Una eventual designación de Campo tendría además una lectura regional. Su llegada se produciría en un momento en el que varios dirigentes vinculados al Cesar han empezado a ocupar posiciones estratégicas dentro del sector agropecuario del nuevo Gobierno.
Indalecio Dangond asumió el Ministerio de Agricultura, mientras Orlando Dangond fue escogido para encabezar la Agencia de Desarrollo Rural, entidad encargada de ejecutar proyectos productivos, sistemas de riego y programas dirigidos a organizaciones rurales.
Noticias del Cesar también ha documentado cómo el nuevo Ministerio comenzó su gestión con la revisión de procesos de la ADR por más de $250.000 millones, en medio de la transición administrativa.
Si Campo llega al ICA, el Cesar tendría presencia simultánea en tres puntos relevantes de la política agropecuaria: el Ministerio que define buena parte de la orientación sectorial, la ADR que ejecuta proyectos de desarrollo rural y el ICA que protege la sanidad agropecuaria.
El reto no será solamente llegar al cargo
El ICA enfrenta desafíos que tienen impacto directo sobre la competitividad del campo colombiano. Entre ellos están la prevención de enfermedades animales, el control fitosanitario, la trazabilidad ganadera, las certificaciones para exportar y la vigilancia sobre productos e insumos utilizados en la producción agropecuaria.
La entidad también es determinante para mantener abiertos mercados internacionales. Una emergencia sanitaria puede cerrar rápidamente destinos para carne, animales, frutas u otros productos colombianos.
Para Campo, ese escenario no sería desconocido. Lo vivió como empresario cuando buscaba llevar mangos del Cesar a Europa y lo enfrentó desde el sector público durante la emergencia por fiebre aftosa.
Por eso, si finalmente se confirma su designación, Carlos Eduardo Campo pasará de relacionarse con el ICA desde el territorio a asumir la responsabilidad de conducirlo para todo el país.
Por ahora falta el último paso: que el Gobierno formalice el nombramiento y que el cambio aparezca oficialmente registrado en la entidad.


