¡El Vaticano acaba de sufrir un terremoto de revelaciones íntimas que nadie vio venir! Sin duda alguna, a un año exacto de la muerte del Papa Francisco, la publicación de su correspondencia privada ha dejado al mundo entero en estado de shock. Ciertamente, el libro ‘La amistad no se negocia’, de Gustavo Vera, saca a la luz más de 600 mensajes donde Jorge Bergoglio soltó la lengua (y la pluma) sobre los líderes más poderosos de Argentina y el mundo. Definitivamente, esta obra revela a un hombre que, tras los muros de la Santa Sede, libraba batallas políticas cargadas de veneno y convicción.
El Plantón de Cristina y el Almuerzo para 33 Intrusos
A raíz de una de las anécdotas más insólitas del libro, se supo que en 2014 Cristina Kirchner dejó al Papa con la boca abierta. Debido a esto, Francisco esperaba una reunión privada, pero la mandataria apareció en el Vaticano con una comitiva de 33 personas, incluidos líderes de La Cámpora. No obstante, el pontífice no tuvo más remedio que invitarlos a almorzar a todos por pura cortesía diplomática. Asimismo, el libro detalla cómo Bergoglio pedía «cuidar a Cristina» en momentos de crisis, pero sin dejar de señalar las arbitrariedades de su gobierno.

Dardos contra Milei: De la Paternidad al «Cipayo»
Incluso más explosiva es la revelación del arco de decepción que el Papa sintió hacia Javier Milei. Por consiguiente, las cartas documentan cómo Francisco pasó de una actitud paternal a una furia contenida frente al líder libertario. En consecuencia, el Papa calificó los despidos masivos de Milei como una «bofetada a la justicia social». Por si fuera poco, en su última carta sobre política exterior, Bergoglio aceptó el término «cipayo» para describir el alineamiento del presidente argentino con potencias extranjeras.