Colombia podría contar con una alerta sísmica temprana que llegue a los teléfonos celulares y se difunda también por radio y televisión. La senadora María Lucía Villalba radicó un proyecto de ley para crear un sistema nacional que conecte la información científica del Servicio Geológico Colombiano con las redes de comunicaciones. La iniciativa surge ocho días después del devastador terremoto del 10 de agosto y busca ganar segundos que podrían resultar decisivos durante una emergencia.
Alerta sísmica temprana: ¿qué propone el proyecto?
La iniciativa crea el Sistema Nacional de Alerta Sísmica Temprana (SNAST). Su objetivo sería detectar eventos telúricos y transmitir alertas automatizadas y masivas a la población. El texto conocido establece que el Servicio Geológico Colombiano (SGC) actuaría como autoridad científica y técnica. Esa entidad procesaría los datos y determinaría el umbral que activaría una alerta.
A su vez, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) tendría a cargo la coordinación de la gobernanza del sistema, la pedagogía y la respuesta comunitaria. La propuesta pretende, además, integrar las redes públicas y privadas de telecomunicaciones. También vincularía a los operadores de radio y televisión para ampliar el alcance de las advertencias.
Villalba explicó al presentar la iniciativa que Colombia debe prepararse mejor frente a futuras emergencias. “Radico este proyecto de ley para que tomemos la decisión de poner la tecnología más avanzada al servicio irrenunciable de la vida”, señaló la congresista en su cuenta de X.
Según la senadora, el propósito es que los colombianos puedan recibir una advertencia con varios segundos de anticipación que les permita reaccionar y buscar protección.
Las alertas buscarían llegar a todos los celulares
Uno de los elementos centrales del proyecto está en la masificación de las advertencias. La propuesta busca que una alerta pueda llegar a los celulares sin depender de la marca del equipo, el sistema operativo, el operador, el saldo o el plan de datos del usuario. También plantea integrar radio y televisión como canales de emergencia.
Esto marcaría una diferencia frente a herramientas disponibles actualmente en determinados dispositivos. El proyecto plantea que operadores de telecomunicaciones y medios se conecten técnicamente con el sistema nacional. Así, una alerta generada a partir de la información científica podría distribuirse rápidamente entre las personas ubicadas en las zonas correspondientes.
La iniciativa también contempla la interconexión obligatoria de las redes públicas y privadas de telecomunicaciones. Para lograrlo, el Gobierno tendría que establecer reglas técnicas comunes.
Gobierno tendría seis meses para reglamentar el sistema
El proyecto concede un plazo máximo de seis meses después de la entrada en vigencia de la eventual ley para expedir el Reglamento Técnico Unificado del SNAST.
El proceso estaría coordinado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, el Servicio Geológico Colombiano y la UNGRD.
También participarían la Comisión de Regulación de Comunicaciones, la Agencia Nacional del Espectro, los operadores móviles y representantes de los servicios de radio y televisión.
Entre los asuntos por definir estarían los estándares de interconexión, los protocolos de transmisión de las alertas y las adecuaciones tecnológicas necesarias para poner a funcionar el sistema.
La implementación, sin embargo, no comenzaría inmediatamente con la radicación del proyecto. La iniciativa deberá cumplir primero su trámite en el Congreso antes de convertirse en ley.
Una alerta sísmica no significa predecir un terremoto
Este punto resulta fundamental.
Una alerta sísmica temprana no significa que la ciencia pueda anunciar con horas o días de anticipación cuándo ocurrirá un terremoto.
El Servicio Geológico Colombiano ha reiterado que actualmente no existe un método científico capaz de predecir la ocurrencia de un sismo ni sus réplicas. Lo que sí puede hacerse es monitorear y analizar permanentemente la actividad sísmica.
La lógica de una alerta temprana es diferente. El sistema actúa después de que el terremoto ya comenzó y busca transmitir la advertencia antes de que las ondas de mayor impacto alcancen determinados lugares.
Por eso, la cantidad de segundos disponibles puede cambiar según la ubicación del epicentro, la distancia de la población y las características del evento.
El terremoto del 10 de agosto de 2026 volvió urgente esta discusión. El SGC estableció finalmente una magnitud de 7,4 y una profundidad de 103 kilómetros para el movimiento ocurrido en San José del Palmar, Chocó. Además, confirmó que el fenómeno fue sentido ampliamente en el país.
En el Cesar también se sintió con fuerza. Desde ese mismo día, Noticias del Cesar abrió una discusión sobre el riesgo sísmico en Valledupar y la preparación del departamento, consultando autoridades y especialistas sobre prevención, construcciones y capacidad institucional.
La magnitud de la tragedia nacional también quedó reflejada en los balances posteriores sobre fallecidos, heridos, desaparecidos y miles de familias damnificadas.
Melquisedec Torres asegura que una publicación suya originó la propuesta
La iniciativa tiene, además, una historia particular.
El periodista Melquisedec Torres aseguró este martes que Villalba le compartió el texto del proyecto y le manifestó que la idea surgió después de una publicación que él hizo una semana atrás.
Torres había planteado públicamente que Colombia necesitaba “un sistema nacional oficial de alertas tempranas de sismos, más allá de Android”.
Tras conocer la radicación, agradeció a la senadora por haber atendido la sugerencia.
La afirmación sobre el origen de la iniciativa corresponde a la versión entregada públicamente por Torres. Villalba, por su parte, confirmó la radicación y puso el énfasis en la necesidad de preparar al país para futuras emergencias.
El proyecto apenas comienza su camino en el Congreso
Por ahora, el SNAST no existe como sistema nacional creado por esta iniciativa ni las alertas para todos los celulares están operando bajo esta propuesta.
Lo que existe es un proyecto de ley recién radicado.
Su aprobación dependerá del trámite legislativo, los debates correspondientes y, eventualmente, la sanción presidencial.
La discusión comienza cuando Colombia todavía enfrenta las consecuencias del terremoto del 10 de agosto. El Congreso incluso conformó una comisión bicameral para acompañar las acciones relacionadas con la atención de la emergencia y las comunidades afectadas.
La propuesta de Villalba lleva ahora esa discusión desde la respuesta a la tragedia hacia la prevención.
La pregunta que tendrá que resolver el Congreso es si Colombia debe convertir la alerta sísmica temprana en una infraestructura pública nacional capaz de conectar ciencia, telecomunicaciones y medios para intentar ganar, cuando las condiciones técnicas lo permitan, algunos segundos antes de que llegue la parte más fuerte de un terremoto.


