El Cesar estancado y con amenazas de rezago

No podría ser menos; ninguna entidad pública, privado o gremio, academia ni mucho menos la sociedad civil, ha activado algún esfuerzo para contener el estancamiento, con señales de rezago, del departamento del Cesar en Índice de Competitividad Departamental que anualmente emiten el Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario.

La medición evalúa 33 territorios correspondientes a 32 departamentos, más Bogotá a través de un filtro integrado por cuatro factores y 13 pilares según los cuales del departamento del Cesar se ubica en el puesto 20, repitiendo la posición de 2025 e indicando, inicialmente, que estaríamos estancados, pero la cosa parece peor.

El Distrito Capital, como siempre y con sobradas razones, volvió a ubicarse como líder nacional con un puntaje de 7,96 sobre 10, seguida por Antioquia (6,90) y Valle del Cauca (6,43).

El Cesar, rajado nuevamente, al alcanzar solo 4,8 sobre 10, al ocupar la posición 20, tiene por encima 19 territorios, entre ellos los departamentos Caribes de Atlantico, Bolivar y Magdalena, que presentan mejor desempeño en el índice, lo que se refleja en la calidad de vida de sus habitantes.

No es tampoco un consuelo tener por debajo 13 competidores teniendo en cuenta, lo que no signifique nada distinto a inequidades regionales, los antiguos territorios nacionales y departamentos como el Chocó que ocupan los últimos lugares del escalafón, reflejando que las brechas estructurales continúan siendo grandes desafíos para la competitividad regional.

¿Por qué el Cesar no mejora teniendo remedio?

El ranking de competitiva no lo entienden sino los expertos debido a la cantidad de vericuetos descritos a través de factores, pilares, variables, gráficas, y un montón revuelto de tecnicismos.

En palabras llanas, para cristianos comunes y corrientes es oportuno decir que el lugar que ocupa un territorio en el escalafón de competitividad  refleja del deterioro o la calidad de sus habitantes. Es, ni más ni menos, el indicador que revela la oferta y la calidad del empleo, los ingresos, la salud y la educación entre otros factores.

El departamento del Cesar, aparece en el puesto 20 del escalafón,  es decir, más abajo de la mitad. Tiene por encima 19 territorios lo que indica que la gente vive en mejores condiciones que la nuestra, y 13 en donde ocurre al contrario.

Ranking de competitividad departamental 2026 con el Cesar en el puesto 20 y un puntaje de 4,83
El Cesar ocupó el puesto 20 entre 33 territorios evaluados en el Índice de Competitividad Departamental 2026.

Son varios los factores en los que el departamento del Cesar tiene que moverse para mejorar su desempeño competitivo, pero uno de los más determinante es la educación que debe ser orientada hacia la pertinencia y la calidad.

Educación profesional, técnica y tecnológica y de esa manera se disponga del talento humano apropiado para desempeñarse en los sectores económicos en los que el territorio cuenta con dotaciones adecuadas, así como el desarrollo de investigación aplicada que apalanque de manera potente la competitividad.

Las ventajas comparativas: suelos, agua, climas, ubicación geoestratégica representan condiciones importantes para escalar. Sin embargo, poco o nada pasa, si no se activan las ventajas comparativas que emanan del la investigación, conocimiento, la tecnología y  la innovación.

Ese es, precisamente, el  derrotero ideal para escalar en el ranking. La educación y la investigación son los activadores de la innovación que induce la transformación productiva para impulsar el salto desde una economía primaria de economía hacia otra caracterizada por la generación de valor.

Paralelamente, el sector público transversalmente, ademas de alinear, junto a la academia y el sector  empresarial, la educación, está llamada a intensificar el desarrollo de infraestructura vial, portuario y aeroportuaria, servicios públicos como agua potable, y ofrecer seguridad, transparencia y confianza para que el empresariado dinamice la producción y genere empleo.

No es suficiente pero si necesario

El puesto 20 del Cesar es más bajo cuando se observa que tanto la educación media como la superior se encuentran en peores posiciones, como ocurre también con la salud, la innovación y el medio ambiente.

Evolución por pilares del Índice de Competitividad del Cesar entre 2022 y 2026
La gráfica muestra la evolución del Cesar en los 13 pilares del Índice Departamental de Competitividad entre 2022 y 2026.

Empezar a resolver estas debilidades implica un esfuerzo colectivo entre sectores público, privado, academia y sociedad civil.

Esa línea de trabajo fue propuesta hace cuatro años cuando por iniciativa de la Cámara de Comercio de Valledupar, aupada por el expresidente de la Comisión de Competitividad y apasionada de la competitividad Luis Mendoza Sierra, se desarrolló en valledupar un encuentro con Ana Fernanda Maiguashca presidenta del Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario.

En esa ocasiones se planteó la determinación de firmar un acuerdo de voluntades con todos los actores de la región para hacer seguimiento a cada uno de los factores y pilares en los que el Cesar presenta deficiencias, lamentablemente, no se pasó del dicho al hecho.

Es posible que la protocolizaron de un acuerdo de este tipo no sea suficiente, pero es necesario para emprender un proceso que permita empezar a reservar los indicadores, obtener mejores datos y escalar en la competitividad y la productividad que no son otra cosa que mejorar el nivel de vida de un territorio privilegiado por la naturaleza pero afectado por cierta indiferencia de sus lideres gubernamentales, políticos, gremiales, académico y de la sociedad civil.

Un logro destacado del Cesar

A pesar de los rezagos en varios factores y pilares, el departamento del Cesar dio un salto sorprendente debido a una evolución positiva del pilar de infraestructura que ascendió desde el nivel 14 al 8.

Cesar sube siete posiciones y ocupa el séptimo lugar en infraestructura en 2026
El Cesar avanzó siete posiciones y alcanzó el séptimo lugar nacional en el pilar de infraestructura, con un puntaje cercano a 5,4.

Es decir, en este componente el departamento escaló seis posiciones impulsado por mejoras en costos de energía eléctrica y la red vial. Este último es producto de gran plan diseñado y activado por el entonces gobernador Luis Alberto Monsalvo, quien destinó importantes recursos para vías secundarias y terciarias.

La capital de la República que ocupa el primer lugar del escalafón de competitividad  sobresale por una combinación de factores  especialmente en instituciones, infraestructura, adopción TIC, salud, educación superior y formación para el trabajo, entorno para los negocios, sistema financiero y tamaño del mercado

Antioquia conservó el segundo lugar del ranking nacional con un puntaje de 6,90, mientras Valle del Cauca ocupó la tercera posición con 6,43. Uno de los movimientos más relevantes de esta edición fue el ascenso de Risaralda al cuarto lugar, luego de avanzar una posición respecto a 2025 y alcanzar una calificación de 6,35. Santander, por su parte, descendió una casilla y cerró el grupo de los cinco territorios con mejor desempeño, al registrar un puntaje de 6,32 sobre 10.

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Entre los departamentos que lograron avanzar en la clasificación general sobresale Caquetá, que ascendió dos posiciones frente al año anterior. También registraron mejoras de una posición Risaralda, Atlántico, Bolívar, Norte de Santander, Huila, Meta, Guainía y Vichada. En contraste, el Archipiélago de San Andrés y Providencia y Vaupés descendieron dos lugares, mientras Arauca, Sucre, Casanare, Cundinamarca y Santander retrocedieron una posición.

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