Los prolongados cortes de energía en Valledupar están encendiendo las alarmas entre los comerciantes, especialmente en pequeños negocios que dependen de la refrigeración para conservar alimentos, bebidas y otros productos. El sector advierte que las interrupciones reiteradas pueden traducirse en mercancía perdida y menores ingresos para establecimientos que operan con márgenes reducidos.
Ricardo Reyes, representante de Fenalco, señaló que en Valledupar funcionan cerca de 4.600 tiendas, muchas de las cuales no cuentan con capacidad económica para instalar plantas eléctricas o sistemas alternos de respaldo. Esta situación deja a los comerciantes expuestos cada vez que el servicio se interrumpe durante varias horas.
Cortes de energía amenazan la cadena de frío en Valledupar
La mayor preocupación está en los productos que requieren refrigeración permanente. Carnes, lácteos, bebidas, helados y otros alimentos pueden perder sus condiciones de conservación cuando los apagones se prolongan, generando pérdidas que finalmente debe asumir directamente el pequeño comerciante.
A las advertencias del sector se suman las quejas de ciudadanos que reportan interrupciones durante varias horas y, en algunos casos, cortes que presuntamente habrían superado los tiempos anunciados previamente. La reiteración de estas situaciones ha aumentado la inconformidad en diferentes sectores residenciales y comerciales de la capital del Cesar.
Lee también: Alerta amarilla en el Cesar por crecientes de ríos y lluvias intensas
Presentan acción popular por los apagones
En medio de las denuncias, el abogado Yiyo Martínez informó sobre la presentación de una acción popular con la que busca obtener respuestas frente a la prestación del servicio de energía. La iniciativa se suma a los reclamos de usuarios que piden mayor intervención de las autoridades locales y departamentales.
Comerciantes y ciudadanos han solicitado que la Alcaldía de Valledupar, la Gobernación del Cesar y los organismos de control hagan seguimiento a las interrupciones y exijan soluciones que reduzcan las afectaciones derivadas de los apagones.
El problema trasciende así las molestias ocasionadas por permanecer varias horas sin electricidad. Para miles de pequeños negocios, cada interrupción prolongada representa el riesgo de perder inventario, afectar ventas y asumir costos que difícilmente pueden trasladarse al consumidor.


