La indignación nacional se toma el debate político
El violento ataque perpetrado en el Meta provocó un repudio generalizado. En efecto, diversas instituciones del Estado manifestaron su rechazo ante el asesinato de Rogers Mauricio Devia, coordinador de la campaña de Abelardo de la Espriella en Cubarral. Como se sabe, en el mismo atentado también perdió la vida el dirigente Eder Fabián Cardona López. Por lo tanto, este trágico suceso encendió alarmas institucionales a solo dos semanas de las elecciones presidenciales.
Por un lado, la Defensoría del Pueblo exigió el cese de la violencia política. Por otro lado, la Federación Colombiana de Municipios se solidarizó con los allegados. En consecuencia, la opinión pública pide que el terror no afecte el desarrollo de los próximos comicios.
Las exigencias de los entes de control y el Gobierno
Las voces que piden justicia provienen de las más altas esferas. Concretamente, el procurador general, Gregorio Eljach, solicitó acelerar las investigaciones criminales. Además, instó al Ministerio de Defensa a fortalecer la protección en Cubarral. De igual manera, la Defensoría advirtió sobre el peligro inminente que corren los líderes políticos en las regiones afectadas.
Mientras tanto, la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, lideró un Consejo Extraordinario de Seguridad. La mandataria regional coordinó acciones inmediatas con la Fiscalía y el Ejército. Incluso, la Gobernación ratificó la recompensa de hasta 50 millones de pesos por información efectiva. Resulta evidente que el Estado busca capturar rápidamente a los autores materiales implicados en este hecho.
Una campaña bajo asedio violento
La conmoción dentro del movimiento «Defensores de la Patria» es absoluta. Específicamente, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella calificó el acto como un crimen vil. El aspirante confirmó que las víctimas transportaban publicidad electoral al momento de ser interceptadas por los asesinos. Conviene enfatizar que este doble homicidio ocurre en medio de alertas severas sobre presuntos planes de atentados.
Finalmente, el trágico panorama regional empaña la recta final de la carrera presidencial. Actualmente, el debate se traslada hacia la urgencia de preservar la vida. En resumen, el rechazo ciudadano demuestra que el país no tolerará el retorno de épocas oscuras.


