De La Espriella advierte a corruptos que pretendan aprovecharse de los recursos destinados a las víctimas del terremoto y a la reconstrucción del país. Durante su primera alocución presidencial, el mandatario aseguró que vigilará personalmente el manejo del dinero público, las donaciones y los recursos internacionales que comenzarán a movilizarse para atender la tragedia.
De La Espriella advierte a corruptos por recursos de la reconstrucción
El presidente Abelardo De La Espriella lanzó una de las frases más contundentes de su alocución del lunes 17 de agosto. “Aquí no se va a perder un solo peso”, afirmó el mandatario al referirse a los recursos destinados a los damnificados y a la reconstrucción. Después elevó el tono de la advertencia: “el que se atreva a tocar un peso de eso se las verá conmigo directamente”.
El mensaje se produjo mientras Colombia comienza a movilizar una enorme cantidad de recursos públicos, privados e internacionales para afrontar las consecuencias del terremoto del 10 de agosto. La advertencia también conecta con una de las primeras banderas políticas del nuevo Gobierno. El pasado 7 de agosto, durante su discurso de posesión, De La Espriella prometió controles contra la corrupción y anunció mecanismos para entregar información a las autoridades judiciales cuando existan posibles irregularidades.
Noticias del Cesar explicó entonces que el mandatario había prometido una política de cero tolerancia frente al manejo irregular de los recursos públicos, una posición que ahora tendrá su primera gran prueba durante la emergencia nacional. Lea: Abelardo contra la corrupción: “No toleraré ningún escándalo”.
Fondo Milagro concentrará recursos para reconstrucción
La vigilancia adquiere especial importancia por el volumen de dinero que deberá administrarse. El Gobierno anunció la creación del denominado Fondo Milagro, concebido para canalizar recursos nacionales e internacionales destinados a reconstruir hospitales, centros educativos, viviendas, vías, aeropuertos y demás infraestructura afectada. La iniciativa estará vinculada a la emergencia económica anunciada por el Ejecutivo.
Noticias del Cesar informó previamente sobre la creación de ese mecanismo y las medidas extraordinarias que prepara el Gobierno para enfrentar las consecuencias económicas del desastre. Conozca cómo funcionaría la emergencia económica y el Fondo Milagro.
Por eso, la discusión ya no gira únicamente alrededor de cuánto dinero podrá conseguir Colombia. También se concentra en cómo será administrado, quién lo ejecutará y qué mecanismos de vigilancia impedirán que termine en manos equivocadas.
El reto será considerable. El Gobierno calcula que las pérdidas físicas directas provocadas por el terremoto podrían rondar los $30 billones, mientras continúa la valoración de viviendas, establecimientos educativos, centros de salud, carreteras y demás infraestructura afectada.
US$200 millones del Banco Mundial ya fueron desembolsados
A los recursos nacionales se suma el respaldo internacional. El Banco Mundial confirmó que el 13 de agosto desembolsó US$200 millones para la respuesta a la emergencia. La entidad también puso en marcha una evaluación rápida de daños para ayudar al Gobierno colombiano a establecer las pérdidas económicas y priorizar la reconstrucción.
El organismo señaló, además, que trabaja con bancos de desarrollo, instituciones financieras y el sector privado para facilitar financiación dirigida a comunidades y empresas afectadas. Esos recursos se suman a la impresionante movilización de solidaridad empresarial registrada durante la primera semana posterior al terremoto.
Noticias del Cesar documentó que empresas, fundaciones, familias empresariales y otras organizaciones habían anunciado o movilizado más de $500.000 millones en dinero, alimentos, medicamentos, agua, materiales y apoyo logístico. Vea el balance de las ayudas empresariales tras el terremoto.
No todos esos aportes necesariamente pasarán por un mismo mecanismo gubernamental. Sin embargo, su magnitud muestra el volumen de recursos que comenzará a rodear el proceso de recuperación.
El desafío será pasar de la advertencia al control
La frase presidencial tiene fuerza política, pero la verdadera prueba comenzará durante la ejecución. La reconstrucción obligará al Estado a contratar obras, comprar bienes y servicios, entregar subsidios, reparar infraestructura, distribuir ayudas y coordinar recursos con gobernaciones y alcaldías.
Cada uno de esos procesos requerirá controles. Además, el propio Gobierno ha anunciado una estrategia anticorrupción que incluye inteligencia financiera, cooperación institucional y medidas para recuperar bienes provenientes de actividades ilícitas.
Por eso, la promesa pronunciada durante la alocución podrá medirse con hechos: trazabilidad del dinero, contratación pública transparente, publicación de beneficiarios, interventorías independientes y reacción inmediata de los organismos de control cuando aparezcan alertas.
El escenario tiene un componente especialmente sensible. Los recursos no corresponden a una obra pública ordinaria. Están destinados a familias que perdieron viviendas, empleos, negocios, escuelas y servicios esenciales después de una tragedia.
De La Espriella dejó trazada públicamente la línea de su Gobierno. Ahora deberá demostrar que la advertencia puede convertirse en un sistema capaz de seguir cada peso desde su origen hasta su destinatario final.


