La campaña presidencial entra en su etapa más crítica por graves denuncias. En primer lugar, el candidato Abelardo de la Espriella presentó nuevas pruebas ante las autoridades electorales. Por lo tanto, el panorama político se sacude fuertemente a pocos días del definitivo balotaje.
La conexión con Antioquia
La denuncia penal señala una supuesta red de corrupción en el departamento de Antioquia. En consecuencia, nuevos nombres de políticos y líderes regionales salieron a la luz pública. Además, el aspirante de derecha asegura tener testimonios contundentes sobre la compra de votos a favor de Iván Cepeda. El equipo jurídico radicó los documentos correspondientes de forma inmediata.
De igual manera, los señalamientos salpican a varios coordinadores locales en los municipios antioqueños. Supuestamente, la campaña oficialista ofreció prebendas económicas para manipular los resultados en las urnas. Por consiguiente, la Fiscalía General de la Nación deberá iniciar una investigación urgente en este territorio. Los ciudadanos exigen total claridad frente a estos presuntos delitos.
Rechazo de la campaña oficialista
Por otro lado, el equipo de Iván Cepeda rechaza categóricamente estas graves acusaciones de la oposición. El candidato de izquierda califica la denuncia como una sucia estrategia de desprestigio político. Así mismo, sus defensores piden que los organismos judiciales operen con total imparcialidad institucional.
Finalmente, la tensión política alcanza niveles históricos en las principales regiones del país. En conclusión, este nuevo escándalo judicial marcará de forma definitiva el comportamiento de los votantes en las urnas.


