La situación de las instalaciones policiales en Providencia volvió a quedar bajo la atención nacional tras la visita del presidente Abelardo de la Espriella. Documentos oficiales y reportes periodísticos muestran que la estación sufrió las consecuencias del huracán Iota y que su funcionamiento fue trasladado a instalaciones hoteleras.
La visita del presidente Abelardo de la Espriella al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina puso de nuevo sobre la mesa un problema que se remonta a noviembre de 2020: las condiciones de infraestructura en las que opera la Policía Nacional en Providencia.
Las imágenes del recorrido presidencial muestran al mandatario acompañado por uniformados frente a una edificación de varios pisos. El episodio adquiere especial relevancia por los antecedentes sobre el uso de instalaciones hoteleras para el funcionamiento de la estación policial.
La situación no es nueva. Documentos institucionales y reportes periodísticos permiten reconstruir una historia marcada por los daños del huracán Iota, el traslado de las dependencias policiales y las dificultades asociadas con su reconstrucción.
Una estación afectada por el huracán Iota
El 16 de noviembre de 2020, el huracán Iota golpeó Providencia con una fuerza devastadora. Miles de viviendas, establecimientos comerciales y edificios públicos resultaron afectados.
Entre las instalaciones dañadas se encontraba el comando de Policía, según documentó El Tiempo durante la emergencia.
Desde entonces, la reconstrucción de la infraestructura pública se convirtió en uno de los desafíos de la recuperación de la isla.
Casi seis años después, los antecedentes disponibles muestran que la situación de las instalaciones policiales continuaba siendo un asunto pendiente de esclarecimiento.
La propia Policía documentó el proceso de reconstrucción
Un informe de rendición de cuentas de la Policía Nacional, correspondiente a la vigencia 2025 y publicado en febrero de 2026, ofrece una pieza fundamental para comprender el problema.
El documento identifica la estación de Providencia como una infraestructura construida en 2002. También señala que disponía de ocho habitaciones, sala de estar y un espacio destinado al almacenamiento de armamento.
En el mismo apartado figura el proceso de reconstrucción relacionado con el huracán Iota y el Ministerio del Interior.
Este registro demuestra que las necesidades de reconstrucción habían sido reconocidas institucionalmente antes de la visita presidencial de octubre.
Sin embargo, la documentación consultada no permite establecer si las obras fueron contratadas, qué presupuesto se asignó ni cuál era su porcentaje de ejecución al momento del recorrido del mandatario.
El hotel donde funciona la estación aparece en reportes de mayo
Otro antecedente surgió durante la cobertura de la muerte de la subteniente Jenyfer Marciales, comandante de la estación de Policía de Providencia, ocurrida el 2 de mayo de 2026.
En ese momento, El Tiempo identificó las instalaciones policiales en el sector de Agua Dulce, sobre la avenida Circunvalar, en un inmueble conocido como Hotel El Encanto.
El periódico también publicó referencias a la reubicación de la estación después del huracán Iota.
La información resulta significativa porque permite establecer que la presencia policial en instalaciones hoteleras ya había sido documentada varios meses antes del recorrido presidencial.
No obstante, sigue pendiente conocer las condiciones jurídicas y económicas bajo las cuales la institución ha utilizado el inmueble.
El presidente anuncia mayores controles de seguridad
Durante su agenda del 16 de octubre, De la Espriella encabezó un consejo de seguridad y anunció una ofensiva contra el narcotráfico, el contrabando, el microtráfico, la extorsión y otras actividades criminales.
El mandatario también planteó fortalecer la inteligencia, la investigación criminal, la videovigilancia y la presencia de la fuerza pública en el archipiélago.
Los anuncios se produjeron durante la jornada denominada El Milagro de las Regiones, en la que el Gobierno Nacional presentó compromisos relacionados con vivienda, infraestructura, salud, agua potable y otras necesidades de las islas.
Pero el fortalecimiento de la seguridad plantea una pregunta adicional: ¿con qué instalaciones cuentan los propios policías encargados de garantizarla?
Las preguntas que deja el recorrido presidencial
La situación de Providencia exige establecer qué ocurrió con la reconstrucción de la sede policial después de la tragedia de 2020.
También resulta necesario conocer cuánto dinero se destinó al proyecto, qué entidad asumió su ejecución y cuáles son las condiciones actuales del alojamiento de los uniformados.
La Policía Nacional registra oficialmente una estación en Providencia, ubicada en el sector de Agua Dulce. Por lo tanto, no se trata de afirmar que la isla carezca de presencia policial.
El problema es determinar si esa presencia dispone de instalaciones permanentes, adecuadas y suficientes para atender tanto las necesidades del servicio como las condiciones de bienestar de los funcionarios.
La visita de De la Espriella vuelve a colocar bajo escrutinio una situación que ha atravesado distintas administraciones nacionales desde el huracán Iota.
La pregunta que queda abierta es por qué una infraestructura esencial para la seguridad de Providencia continúa asociada, casi seis años después, a las consecuencias de aquella emergencia.

