El candidato de derecha encendió el debate nacional. En primer lugar, Abelardo de la Espriella envió un mensaje directo a los militares. Por lo tanto, la tensión con el actual gobierno aumenta drásticamente.
Llamado a la desobediencia
El aspirante presidencial lanzó una polémica advertencia. En consecuencia, pidió a las tropas no cumplir órdenes inconstitucionales. Además, aseguró que los uniformados deben proteger la democracia por encima de todo.
La declaración incluyó una fuerte promesa laboral. De igual manera, el político garantizó el reintegro de los oficiales destituidos. Por consiguiente, prometió enlistarlos nuevamente si gana la segunda vuelta.
Choque institucional evidente
Esta estrategia busca el apoyo del sector castrense. Por otro lado, sus críticos califican el discurso como una peligrosa insubordinación. Así mismo, el oficialismo exige respeto absoluto por la línea de mando constitucional.


