Deluque y Briceño aparecen como los nombres que más suenan para presidir Senado y Cámara en el primer año legislativo del gobierno de Abelardo De la Espriella. Aunque la carrera sigue abierta, ambos congresistas han ganado terreno en las conversaciones entre partidos.
La conformación de las mesas directivas del Congreso empieza a convertirse en uno de los primeros grandes pulsos políticos del gobierno del presidente electo, Abelardo De la Espriella. Si bien todavía no existen acuerdos definitivos, los movimientos entre las bancadas ya permiten identificar a los congresistas que hoy cuentan con mayores posibilidades de asumir la dirección de las dos corporaciones.
En el Senado de la República, el nombre que más fuerza ha venido tomando es el del senador Alfredo Deluque Zuleta, del Partido de la U, quien aparece entre los dirigentes con mayores opciones de alcanzar la Presidencia de esa corporación durante el primer año legislativo.
Para el Caribe, y especialmente para el Cesar, la eventual elección de Deluque tendría un significado especial. El congresista guajiro obtuvo 10.115 votos en el Cesar durante las elecciones legislativas de 2026, equivalentes al 2,18 % de la votación departamental, consolidando un respaldo que trascendió las fronteras de La Guajira y fortaleció su proyección política en la región.
Las mayorías aún están en construcción
No obstante, el camino hacia la Presidencia del Senado continúa abierto. El Partido de la U dispone de nueve curules, por lo que cualquier aspiración dependerá de la capacidad de construir consensos con otras colectividades que respaldarán al nuevo Gobierno.
En ese escenario también aparecen otros sectores interesados en liderar la corporación. Salvación Nacional, partido que avaló la candidatura presidencial de Abelardo De la Espriella, mantiene la intención de disputar esa dignidad, mientras que el Centro Democrático, segunda fuerza del Senado por número de curules, también aspira a ocupar espacios relevantes dentro de las mesas directivas.
Las conversaciones comenzarían a tomar mayor forma el próximo 15 de julio, cuando se reunirían los 66 compromisarios encargados de avanzar en la construcción de los acuerdos políticos que definirán la conformación de las mesas directivas para el cuatrienio.
Deluque y Briceño ganan terreno en la puja
En la Cámara de Representantes, el panorama también empieza a despejarse. Aunque el Pacto Histórico conserva la bancada más numerosa, su decisión de declararse en oposición al nuevo Gobierno reduciría las posibilidades de alcanzar la Presidencia durante el primer año legislativo.
Ese contexto ha permitido que el representante Daniel Briceño, del Centro Democrático, emerja como el aspirante que actualmente concentra mayor respaldo dentro de las conversaciones entre los partidos que buscarán conformar las mayorías.
Sin embargo, su nombre no sería el único sobre la mesa. Dentro de la misma colectividad también ha empezado a mencionarse al representante José Jaime Uscátegui, quien podría entrar en la puja interna si las negociaciones evolucionan en esa dirección.
Una definición que llegará antes del 20 de julio
Por ahora, ninguna de las dos presidencias está definida. Los acuerdos dependerán de las alianzas que logren construir las bancadas, de la distribución de las demás dignidades del Congreso y de las negociaciones que se desarrollen durante las próximas semanas.
La definición del nuevo mapa de poder legislativo se conocerá con la instalación del Congreso el próximo 20 de julio, cuando también comenzará formalmente el primer año del gobierno del presidente electo Abelardo De la Espriella.


