El nuevo director de Migración Colombia, José Luis Castañeda Tiria, conoce el Cesar desde una posición privilegiada. En 2018 ejerció como comandante encargado del Departamento de Policía Cesar y encabezó operativos en Valledupar y otros municipios. Ocho años después regresa a una responsabilidad directamente relacionada con el territorio: dirigirá la autoridad migratoria en un departamento donde viven alrededor de 70.000 venezolanos, más de 38.000 de ellos en Valledupar.
El presidente Abelardo De La Espriella designó a Castañeda mediante el Decreto 1298 del 25 de agosto de 2026, después de aceptar la renuncia de Gloria Esperanza Arriero López. El nombramiento ocurre, además, apenas dos días después de que el mandatario anunciara un mayor control sobre la migración irregular y ordenara operativos coordinados entre Migración Colombia y la Policía.
Director de Migración ya estuvo al frente de la Policía del Cesar
Castañeda es teniente coronel retirado de la Policía Nacional y desarrolló parte de su carrera en áreas relacionadas con inteligencia y seguridad. Su relación con el Cesar está documentada en registros oficiales de la propia institución, que durante octubre de 2018 lo identificaban como comandante del Departamento de Policía Cesar encargado.
Desde esa posición participó en acciones contra bandas dedicadas al hurto, microtráfico, homicidio y otras estructuras delincuenciales. Por ejemplo, aparece como comandante encargado en operaciones desarrolladas en Valledupar contra expendios de estupefacientes, una organización señalada de cometer hurtos y acciones contra integrantes del Clan del Golfo.
Ese antecedente le da al nombramiento una dimensión particular para el Cesar. Castañeda no llega a dirigir Migración Colombia desconociendo completamente la región. Ya tuvo responsabilidades operativas en el departamento, recorrió su territorio desde la seguridad y trabajó en una ciudad que para entonces comenzaba a sentir con mayor intensidad el crecimiento de la migración venezolana.
Ahora vuelve a encontrarse con el Cesar desde otro escritorio. En 2018 lo hizo desde la seguridad ciudadana; en 2026 tendrá incidencia sobre una realidad migratoria que involucra a decenas de miles de personas y que abarca asuntos de regularización, empleo, educación, salud, integración social y control migratorio.
Cesar tiene alrededor de 70.000 migrantes venezolanos
La magnitud del fenómeno explica por qué el nombramiento del director de Migración tiene especial interés regional. Una actualización conocida a comienzos de enero de 2026, construida con datos de Migración Colombia, situó en 70.212 el número de migrantes venezolanos radicados en los 25 municipios del Cesar. Valledupar encabezaba ampliamente la lista, con 38.514 personas.
Eso quiere decir que, aproximadamente, el 55 % de la población venezolana asentada en el departamento vive en Valledupar. Muy por detrás aparecen municipios como Aguachica, Agustín Codazzi y La Jagua de Ibirico, lo que convierte a la capital cesarense en el principal punto de concentración de esta población en el territorio.
El fenómeno, además, muestra señales de estabilización. En julio de 2025, la Gobernación del Cesar reportó 69.831 migrantes en el departamento y 38.274 en Valledupar. La actualización posterior llevó las cifras a 70.212 y 38.514, respectivamente. Por tanto, el comportamiento reciente muestra variaciones relativamente pequeñas frente al crecimiento acelerado observado años atrás.
¿Cuántos migrantes están en situación irregular en el Cesar?
Aquí resulta necesario establecer una diferencia. Tener cerca de 70.000 venezolanos en el Cesar no significa que 70.000 estén en condición irregular. El último desglose departamental detallado localizado corresponde a julio de 2025. Para entonces, Migración Colombia registraba 69.831 migrantes en el Cesar: 54.402 estaban regularizados mediante Permiso por Protección Temporal, 7.830 se encontraban en proceso de regularización, 403 figuraban en otras condiciones de regularidad y 7.196 permanecían en situación irregular.
La actualización territorial divulgada posteriormente elevó la población venezolana del Cesar a 70.212, pero la información pública consultada no ofrece una nueva distribución departamental que permita establecer cuántas de esas personas continúan actualmente en situación irregular.
Por esa razón, Noticias del Cesar no extrapola los 7.196 casos registrados en 2025 como si fueran la cifra exacta de agosto de 2026. El número permite dimensionar el fenómeno y constituye el último desglose localizado, pero deberá actualizarse cuando Migración Colombia publique una nueva caracterización territorial por estatus migratorio.
A escala nacional, el panorama también ayuda a poner las cifras en contexto. Migración Colombia calculó 2.841.048 ciudadanos venezolanos en Colombia con corte a enero de 2026, de los cuales el 82 % se encontraba en situación migratoria regular.
Migración venezolana en el Cesar va más allá del control policial
La presencia venezolana en el departamento no puede analizarse únicamente desde la irregularidad o la seguridad. Miles de migrantes se han establecido de manera permanente, trabajan, emprenden, estudian y utilizan los servicios públicos del territorio.
En 2025, la Secretaría de Educación del Cesar informó que las instituciones educativas atendían a más de 9.157 niños, adolescentes y jóvenes migrantes venezolanos. La Mesa Departamental de Asuntos Migratorios también definió líneas de trabajo relacionadas con empleabilidad, formación con el Sena, salud, educación, niñez e integración económica y social.
Sin embargo, no existe en la información pública reciente consultada una caracterización municipal suficientemente detallada que permita afirmar qué porcentaje de los venezolanos residentes en Valledupar trabaja específicamente en comercio, construcción, restaurantes, servicios personales u otros sectores. Convertir esas percepciones cotidianas en porcentajes sería especular.
El informe socioeconómico publicado por Migración Colombia en junio de 2026 sí muestra, a escala nacional, importantes desafíos para la incorporación formal al mercado laboral. Cerca del 90 % de los migrantes caracterizados señaló no contar con experiencia laboral certificada por una entidad en Colombia, mientras el 78,96 % manifestó que llegó al país con intención de establecerse permanentemente.
La nueva política migratoria de Abelardo toca directamente al Cesar
El nombramiento de Castañeda ocurre en medio de un cambio relevante en la política del nuevo Gobierno. Durante el Consejo de Seguridad realizado en Barranquilla el 23 de agosto, De La Espriella ordenó iniciar operativos coordinados entre Migración Colombia y la Policía.
El presidente señaló que la primera prioridad serán los extranjeros en situación irregular vinculados con delitos. Posteriormente, según su instrucción, los controles se extenderán a quienes permanezcan en el país sin regularizar su situación migratoria. La decisión ya había sido explicada por Noticias del Cesar al analizar el alcance de las deportaciones anunciadas por el Gobierno.
Sin embargo, la condición migratoria irregular no convierte automáticamente a una persona en delincuente. Tampoco significa que todos los venezolanos que viven en el Cesar estén sujetos a deportación. La mayoría de la población venezolana registrada en Colombia se encuentra regularizada y cada actuación administrativa deberá cumplir los procedimientos correspondientes.
Ese será precisamente uno de los retos de Castañeda: ejecutar la nueva orientación del Gobierno mientras Migración Colombia mantiene sus responsabilidades de control, regularización y atención de una población que ya hace parte de la realidad económica y social de muchas ciudades colombianas.
En el Cesar esa tarea tendrá una dimensión especial. Castañeda conoce el territorio que ahora deberá mirar desde Migración Colombia. Cuando estuvo al frente de la Policía departamental, el fenómeno venezolano apenas avanzaba hacia su etapa de mayor crecimiento. Hoy encuentra un Cesar con alrededor de 70.000 migrantes y una Valledupar donde viven más de 38.000.


