Dos curules en vilo mantienen al Congreso ante una decisión jurídica urgente. Wadith Manzur y Karen Manrique pidieron posesionarse desde sus lugares de reclusión. Jennifer Pedraza alertó sobre las consecuencias que tendría esa decisión para las comisiones constitucionales.
El senador electo Wadith Manzur y la representante electa Karen Manrique afrontan procesos por el caso de la UNGRD. Ambos permanecen privados de la libertad, pero todavía no tienen una condena.
El plazo previsto para tomar posesión vencía este martes 28 de julio. Por eso, las mesas directivas del Senado y la Cámara deben definir si aceptan una juramentación virtual o una comisión presencial.
Senado estudia la solicitud de Wadith Manzur
Wadith Manzur pidió al Senado que lo posesione en el lugar donde permanece recluido. También planteó una ceremonia virtual como alternativa. La Corte Suprema no autorizó su traslado al Capitolio para la instalación del Congreso del 20 de julio. Por esa razón, el senador electo presentó un derecho de petición ante la Mesa Directiva.
El presidente del Senado, Honorio Henríquez, confirmó que el secretario general, Diego González, revisa la solicitud. El equipo jurídico debe establecer si el reglamento permite tomar el juramento fuera del recinto.
La petición de Manzur mantiene dos curules en vilo, porque el Congreso todavía no define un criterio común. Además, la decisión podría marcar el camino para otros casos similares. La FM informó que el Senado analiza la petición y prepara una respuesta jurídica. Manzur sostiene que puede asumir el cargo porque todavía no existe una sentencia condenatoria en su contra.
Jennifer Pedraza alerta por las comisiones
La senadora Jennifer Pedraza llevó el debate a la plenaria. Allí advirtió sobre las consecuencias de autorizar una posesión virtual desde un centro de reclusión. Pedraza también cuestionó el impacto sobre las comisiones constitucionales. Cada senador debe integrar una de esas células legislativas. Además, las bancadas distribuyen sus cupos según su representación política.
La situación de Manzur podría afectar el puesto asignado al Partido Conservador. También plantea dudas sobre su participación en debates, votaciones y sesiones de comisión. La intervención de Pedraza amplió el alcance de la controversia. El asunto ya no se limita al acto formal del juramento. Ahora también compromete la organización interna y el funcionamiento del Senado.
Por ahora, la corporación no ha anunciado una decisión definitiva. Sin embargo, el pronunciamiento de Pedraza elevó la presión sobre la Mesa Directiva y su equipo jurídico.
Karen Manrique también pide posesión virtual
Karen Manrique presentó una solicitud similar ante la Cámara de Representantes. La congresista electa por una curul de paz pidió juramentarse mediante una conexión virtual. La Corte Suprema negó su traslado temporal al Congreso. Tras esa decisión, Manrique acudió a la Mesa Directiva para buscar otra alternativa.
Su petición dejó dos curules en vilo dentro del nuevo Congreso. Una corresponde al Partido Conservador en el Senado. La otra pertenece a una Circunscripción Transitoria Especial de Paz en la Cámara.
El caso de Manrique también tiene una dimensión territorial. Su curul representa a las víctimas del conflicto armado en Arauca. Por tanto, cualquier decisión tendrá efectos sobre esa representación política.
Dos curules en vilo ante el plazo legal
La Ley 5 de 1992 contempla un plazo de ocho días después de la instalación de las cámaras. Un congresista puede enfrentar una demanda de pérdida de investidura si no toma posesión durante ese periodo.
Sin embargo, el vencimiento no elimina la curul de forma automática. El Consejo de Estado tendría que estudiar el caso y determinar si existió una causa de fuerza mayor. Las defensas podrían argumentar que la medida de aseguramiento impidió la asistencia física. Aun así, el Congreso debe definir primero si tiene competencia para permitir una posesión virtual.
Además, las cámaras deben decidir si aplicarán el mismo criterio a Manzur y Manrique. Una respuesta diferente podría abrir un nuevo debate sobre igualdad y garantías políticas.
Ambos afrontan un proceso por la UNGRD
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema acusó a Manzur y Manrique por el presunto delito de cohecho impropio.
El alto tribunal también ordenó una medida de aseguramiento en establecimiento carcelario. Esa decisión tiene carácter preventivo y no representa una condena.
Por tanto, ambos conservan la presunción de inocencia mientras avanza el juicio. Su situación judicial tampoco resuelve por sí sola el debate sobre las posesiones.
El Congreso debe responder ahora las dos solicitudes. Mientras llega una decisión, permanecen dos curules en vilo y crece la incertidumbre sobre las comisiones constitucionales.


